Joven denuncia situación alarmante con expareja en San Cristóbal

Diario al Día | San Cristóbal– Una joven dominicana recurrió a los medios esta semana para denunciar que su expareja, identificado como Maicol, la hostiga de forma persistente pese a existir una orden de alejamiento vigente en su contra.
Según relató la afectada, la relación con Maicol duró apenas cuatro meses y terminó hace aproximadamente dos años. Sin embargo, el hostigamiento comenzó desde entonces y no ha cesado.
La joven explicó que la conducta intimidante de su expareja la ha obligado a mudarse en cuatro ocasiones distintas. En cada nueva dirección, Maicol se ha presentado durante la madrugada, generando escenas que alteran su tranquilidad y seguridad.
"No quería hacerlo público, pero me ha tocado mudarme cuatro veces por los show que va a hacer a donde sea que vivo de madrugada", relató la joven, visiblemente agotada por la situación.

La afectada indicó que obtuvo una orden de alejamiento ante las autoridades competentes, sin embargo, Maicol continúa ignorando la medida judicial sin que se hayan reportado consecuencias concretas hasta el momento.
"Estoy asustada y casi ni salgo", expresó, describiendo el impacto que esta situación ha generado en su vida diaria y en su sensación de seguridad.
De acuerdo con su testimonio, Maicol es oriundo del sector Cabon, en Bajos de Haina, municipio de San Cristóbal, y frecuenta la zona de la parada de Piedra Blanca, Los Conejos.
La denunciante señaló que esperó durante meses una solución por la vía legal antes de hacer pública la situación. Finalmente, ante la ineficacia de las medidas tomadas, decidió buscar visibilidad mediática.

El patrón descrito —mudanzas forzadas, visitas nocturnas no autorizadas e incumplimiento reiterado de una orden de alejamiento— corresponde a lo que los especialistas en violencia de género denominan conducta de acecho.
Por lo tanto, expertos recomiendan que en estos casos se documente cada nueva incidencia y se amplíe la denuncia ante el Ministerio Público, registrando cada violación a las medidas judiciales vigentes.
La situación plantea además una interrogante de fondo: ¿qué garantías reales ofrece el sistema judicial dominicano cuando una orden de alejamiento es ignorada de forma reiterada sin consecuencias visibles?
Finalmente, la afectada hizo un llamado a quienes conozcan a Maicol o tengan información sobre el caso para que contribuyan a visibilizar su denuncia, con la esperanza de que la presión pública logre lo que las medidas legales no han podido garantizar.
