Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – La cantante urbana La Perversa compartió en el programa La Casa de Alofoke 2 detalles sobre su trayectoria, que inició en actividades informales y la llevó a consolidarse como una figura destacada del género urbano dominicano.
En sus primeros años, trabajó en barrios de Santo Domingo realizando actividades para niños, como pintar caritas en fiestas infantiles, cobrando entre 400 y 500 pesos por evento, según la magnitud de la celebración.
Continuó con estas labores incluso durante su primer embarazo, hasta que las condiciones físicas y económicas le impidieron seguir.
Tras el nacimiento de su hijo, enfrentó dificultades económicas que la llevaron a buscar ingresos adicionales haciendo trenzas en su comunidad, con tarifas entre 600 y 700 pesos por cabeza.
Para garantizar el sustento básico de su hijo, tomó la decisión de mudarse de la casa de su madre y vivir con una amiga que la apoyó en ese momento.
Durante ese periodo, trabajó como camarera en un establecimiento nocturno, mientras una vecina cuidaba de su bebé.
La inestabilidad la llevó a cambiar de residencia varias veces, incluyendo estancias con su madre, su abuela y, temporalmente, dejando a su hijo al cuidado de la abuela paterna para poder enfocarse en generar ingresos.
Su ingreso al mundo del entretenimiento comenzó como bailarina de dembow en videos musicales de artistas como Bulin 47 y otros exponentes del género.
Su estilo y energía la hicieron viral en redes sociales, lo que atrajo la atención de discotecas y productores, abriendo nuevas oportunidades en su carrera.
El impulso definitivo para su carrera musical llegó gracias a un amigo cercano, ya fallecido, quien la motivó a grabar su primer tema titulado «Que te lo dé».
Aunque inicialmente no continuó en la música, sus actuales managers, Ari y Dalí, la guiaron hacia un proyecto artístico consolidado, alentándola a convertirse en una figura relevante del movimiento urbano dominicano.
Entre sus éxitos se encuentran temas como «Aficiado en Chucky», junto a Nino Freestyle, que han contribuido a su reconocimiento en el ámbito musical nacional.
La Perversa reconoce que su camino estuvo marcado por trabajos informales, rechazos y la separación temporal de su hijo, pero también celebra los frutos de su esfuerzo y dedicación.
Actualmente, su hijo mayor vive con ella, y la artista destaca el equilibrio alcanzado en su vida personal y profesional. Agradece el apoyo de su equipo y su público, quienes han sido fundamentales en su desarrollo artístico.
Su historia refleja perseverancia y transformación, desde actividades informales hasta consolidarse como una de las voces más reconocidas del género urbano en República Dominicana.
