Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Massiel Javier, viuda del exlanzador dominicano Octavio Dotel, compartió uno de los recuerdos más emotivos de su matrimonio: la promesa que su esposo le hizo cuando ambos enfrentaban dificultades para convertirse en padres.
Durante una entrevista, Massiel habló sobre las pérdidas que tuvo antes de tener a sus hijos y recordó las palabras con las que Dotel le aseguró que permanecería a su lado, sin importar lo que ocurriera.
La conversación también permitió conocer detalles de su historia de amor, la crianza de sus tres hijos y los recuerdos que conserva del difunto pelotero.

La promesa de Octavio Dotel que Massiel nunca olvidó
Antes del nacimiento de Eduardo, su primer hijo, Massiel y Octavio atravesaron momentos difíciles. La pareja perdió un bebé y posteriormente enfrentó la pérdida de unos mellizos.
Según relató, durante el embarazo de los mellizos comenzó a presentar contracciones a las 27 semanas. Los médicos intentaron detenerlas durante varios días, pero finalmente fue necesaria una cesárea de emergencia.

La niña dejó de vivir al día siguiente de nacer y el niño una semana después. Aquella experiencia dejó temores que continuaron presentes cuando Massiel volvió a quedar embarazada.
En ese nuevo embarazo, mientras estaban en Chicago y esperaban una consulta con el ginecólogo, sostuvo una conversación con Octavio que marcaría su vida.
Massiel sabía cuánto deseaba su esposo convertirse en padre. Por eso, ante la posibilidad de experimentar otra pérdida, decidió plantearle que podía continuar su vida sin ella.

«Si este bebé no prospera, yo te voy a dar tu libertad», recordó haberle dicho al exjugador de Grandes Ligas.
La respuesta de Dotel fue inmediata y dejó una huella profunda en ella.
«Si tú no eres la mamá de mis hijos, entonces yo no voy a ser papá», le respondió, según contó Massiel durante la entrevista.

Para ella, aquellas palabras representaron el compromiso de su esposo con la relación que habían construido, incluso en medio de la incertidumbre.
El nacimiento de Eduardo y la familia que construyeron
Después de aquellas experiencias, la pareja recibió con alegría el nacimiento de Eduardo, a quien Massiel llama cariñosamente su «niño arcoíris».

La llegada del pequeño fue motivo de celebración para toda la familia, especialmente para los abuelos y tíos que habían acompañado a la pareja durante los momentos difíciles.
Tiempo después nació Nicole Marie. Massiel pensaba que con dos hijos habían completado su familia, debido a las dificultades que había enfrentado después de los embarazos.

Sin embargo, tras celebrar su boda por la iglesia en 2018, volvió a sentir el deseo de convertirse en madre.
Octavio le preguntó si estaba segura de querer otro bebé, pues ya tenían un niño y una niña. Finalmente, ambos decidieron ampliar la familia y nació Enmanuel.

Massiel describió al menor como un niño alegre, creativo y lleno de ocurrencias. También aseguró que algunos de sus gestos le recuerdan mucho a su padre.
Incluso contó que lo llama cariñosamente «Octavio rubio», por las semejanzas que encuentra entre ambos.

Una boda organizada en apenas quince días
Durante la entrevista, Massiel también recordó cómo comenzó su vida matrimonial con el exlanzador dominicano.
Después de aproximadamente dos años de noviazgo, Dotel quería que ella lo acompañara durante la temporada de béisbol, en lugar de limitarse a visitarlo ocasionalmente.

Massiel le explicó que, para mudarse con él, primero tenían que casarse. Octavio decidió entonces conversar con los padres de su novia para formalizar sus planes.
La sorpresa llegó cuando el pelotero anunció que deseaban celebrar la boda en apenas quince días.

Según recordó, su madre se emocionó profundamente y su padre también lloró al recibir la noticia. Ambos querían asegurarse de que la pareja estuviera convencida de su decisión.
Finalmente, organizaron la ceremonia en 2006. Dotel tuvo que viajar primero por sus compromisos deportivos y Massiel se reunió con él posteriormente.

Massiel recuerda las enseñanzas de su padre
Además de hablar sobre su matrimonio, Massiel compartió detalles de su infancia y del esfuerzo que hicieron sus padres para ofrecerles una buena educación a ella y sus hermanos.
Nació en Santo Domingo y creció en la zona oriental de la capital. Durante su adolescencia, su familia se trasladó al sector Los Ríos.

Su padre, Ignacio Javier Martínez, trabajaba en una empresa dedicada a suplir alimentos y bebidas a hoteles, restaurantes y supermercados.
Massiel comenzó a trabajar allí cuando tenía aproximadamente 16 o 17 años. Entre sus responsabilidades estaba preparar las facturas de los pedidos realizados por más de doce vendedores.

Recordó que durante diciembre, cuando aumentaban las ventas, algunas jornadas se extendían hasta las tres o cuatro de la madrugada.
Aseguró que su padre era especialmente exigente con ella, porque consideraba que debía servir de ejemplo para los demás empleados.

También habló de su paso por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, donde comenzó Ingeniería Industrial antes de cambiar su orientación académica hacia la administración.
En su juventud también se preparó en modelaje y participó en desfiles y actividades comerciales.
El recuerdo de Octavio Dotel sigue presente en sus hijos
Al referirse a la vida familiar, Massiel destacó que Octavio era un padre alegre, cercano y dispuesto a compartir juegos y actividades con sus hijos.

También recordó que ambos conversaban sobre la educación que deseaban ofrecerles y que el exjugador respaldaba sus decisiones relacionadas con la crianza.
Actualmente, Eduardo, Nicole Marie y Enmanuel ocupan un lugar central en su vida. Massiel destacó la humildad de sus hijos y la importancia de la fe dentro del hogar.

Contó que Eduardo participa en el área de multimedia de la iglesia, mientras Nicole Marie colabora en actividades de servicio infantil. El menor también la acompaña.
Durante la conversación, explicó que una canción representa lo que siente por sus tres hijos: «La bondad de Dios», tema que relaciona con su experiencia como madre.
Massiel también compartió un recuerdo sobre cómo Octavio deseaba ser recordado después de su pérdida.

Según relató, cuando le preguntaron qué inscripción quería para su lápida, el exlanzador expresó su deseo de que quedara reflejado que había vivido feliz y amado genuinamente.
Para Massiel, ese recuerdo resume una parte importante de la personalidad de su esposo, a quien describió como un hombre amistoso, cariñoso y cercano a las personas.
La entrevista terminó con la posibilidad de una próxima conversación sobre sus proyectos personales, su fe y el trabajo que realiza para mantener vivo el legado de Octavio Dotel.
