Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana — Una niña sufrió múltiples lesiones durante su estadía en una guardería ubicada en Herrera, lo que ha motivado una investigación por parte de las autoridades locales.
El incidente ocurrió en el centro educativo conocido anteriormente como guardería Plim Plim, que recientemente cambió su nombre a Maripositas.
La madre de la menor fue alertada por el personal del centro mediante una llamada telefónica, informándole que su hija había sido mordida, sin que se especificara quién habría sido el responsable.
Al llegar a la guardería, la madre observó que la niña presentaba lesiones visibles en varias partes del cuerpo, incluyendo brazos, cara, cabeza y espalda.
Ante esta situación, decidió trasladar a su hija al hospital del Herrera para una evaluación médica urgente.
En el hospital, el equipo médico constató alrededor de 25 marcas de mordidas distribuidas en distintas zonas del cuerpo de la menor.
Un grupo de aproximadamente diez doctoras participó en la valoración, analizando las características de las lesiones para determinar su origen y naturaleza.
Algunos informes preliminares sugieren que las lesiones podrían tener más de una causa, aunque las observaciones continúan para esclarecer el patrón de las mordidas y confirmar las circunstancias en que se produjeron.
Tras la atención médica, la madre presentó una denuncia formal en la Fiscalía de La Palma, donde las autoridades iniciaron los procedimientos correspondientes para investigar lo sucedido en la guardería.
Las investigaciones se centran en determinar las circunstancias exactas en que ocurrieron las lesiones y establecer responsabilidades. Hasta el momento, no se han emitido conclusiones definitivas, mientras se recopilan testimonios y evidencias médicas que permitan esclarecer el caso.
El entorno del centro educativo permanece bajo revisión por parte de las autoridades competentes, quienes mantienen abierta la investigación para garantizar la seguridad y el bienestar de los menores que asisten a la guardería.
La familia de la menor continúa a la espera de respuestas oficiales sobre el caso, que sigue en proceso de análisis médico y legal. Las autoridades han solicitado colaboración para aportar cualquier información que pueda contribuir a la investigación.
Este caso ha generado preocupación en la comunidad, lo que ha llevado a reforzar las inspecciones en centros educativos similares para prevenir incidentes y asegurar condiciones adecuadas para los niños.
Las autoridades reiteran su compromiso con la protección de los derechos de los menores y aseguran que se tomarán las medidas necesarias conforme avance la investigación.
