Durante años, cargos inesperados y suscripciones difíciles de cancelar han afectado el presupuesto de miles de familias en Nueva York. Ahora, la ciudad busca poner un freno definitivo a esas prácticas.
Los cobros ocultos y las tarifas sorpresivas se han convertido en una molestia cotidiana para muchos neoyorquinos. Desde servicios básicos hasta entretenimiento, los cargos finales rara vez coinciden con el precio inicial anunciado.
Este lunes, el alcalde Zohran Mamdani firmó dos órdenes ejecutivas que apuntan directamente a esas prácticas. El objetivo es claro: más transparencia y menos sorpresas en la factura.

El recién posesionado burgomaestre hizo el anuncio desde Brooklyn, acompañado por la fiscal general Letitia James, como parte de una agenda enfocada en la asequibilidad.
Horas más tarde, la Alcaldía explicó que el Departamento de Protección al Consumidor y del Trabajador deberá contactar a las empresas y advertirles que el incumplimiento tendrá consecuencias.
“Los neoyorquinos merecen saber exactamente qué están pagando, cuánto costará y si se están suscribiendo a un cargo recurrente, antes de que se les debite un solo dólar de su cuenta. En cambio, demasiadas personas se ven afectadas por tarifas ocultas y sorprendidas por trampas de suscripción a las que nunca dieron su consentimiento y de las que no pueden escapar fácilmente”, comentó el alcalde Mamdani.
Para quienes siguen este tema, la medida llega en un momento clave. El aumento del costo de vida ha obligado a muchos trabajadores a reconsiderar si pueden seguir viviendo en la ciudad.

“En medio de una crisis de asequibilidad que ya está obligando a los trabajadores neoyorquinos a abandonar la ciudad, estas prácticas engañosas ejercen aún más presión sobre los presupuestos familiares”, añadió el alcalde. “Esta orden ejecutiva restablece lo que siempre debería haber sido: transparencia en los precios, responsabilidad para las empresas y pleno cumplimiento de la ley”.
Una de las órdenes crea un Grupo de Trabajo Municipal para investigar cargos abusivos en áreas como membresías de gimnasios, boletos para eventos, reservas de viaje y ciertos servicios médicos. El grupo estará encabezado por la vicealcaldesa de Justicia Económica, Julie Su, junto al comisionado del Department of Consumer and Worker Protection, Sam Levine.
Lo que siguió sorprendió a varios sectores empresariales, ya que el grupo no solo investigará, sino que también podrá impulsar acciones coercitivas cuando detecte incumplimientos.
La segunda orden se enfoca en las suscripciones no solicitadas. Autoriza a la ciudad a usar todas las herramientas legales disponibles y a presentar recomendaciones al Concejo Municipal para cerrar vacíos normativos.
“Desde tarifas ocultas hasta trampas de suscripción abusivas, las empresas están utilizando una amplia gama de tácticas engañosas para aumentar los costos para los neoyorquinos”, afirmó la fiscal James. “Durante años, mi oficina ha estado luchando contra esas prácticas, exigiendo responsabilidades a las empresas que se aprovechan de los consumidores y devolviendo millones de dólares a quienes fueron estafados”.

La administración municipal sostiene que estas prácticas también perjudican a los negocios que sí ofrecen precios claros, creando una competencia desigual.
Sam Levine advirtió que la ciudad tomará este compromiso con seriedad y envió un mensaje directo a las empresas que no cumplan.
“Los neoyorquinos están pagando demasiado por los servicios cotidianos debido a tarifas ocultas e inesperadas y trampas de suscripción ilegales. Estas tarifas y trampas, que han dificultado la vida diaria y han mermado los presupuestos familiares, han quedado impunes durante demasiado tiempo”, dijo el comisionado.
“Es hora de exigir responsabilidades a las empresas por sus prácticas engañosas y devolver a los neoyorquinos el poder y la transparencia que merecen para que puedan realizar compras sin ser sorprendidos por costos que no pueden evitar”, concluyó.