Diario al Día | Nueva York, Estados Unidos — Las autoridades de Nueva York confirmaron el primer caso humano del virus del Nilo Occidental en 2026, según reportó el Departamento de Salud.
El anuncio llega mientras la cantidad de mosquitos infectados detectados en la ciudad aumentó con fuerza durante las últimas semanas, según datos oficiales actualizados por la agencia sanitaria municipal.
Los registros muestran 1,284 grupos o «pools» de mosquitos que dieron positivo al virus Nilo Occidental en los cinco boroughs, un salto frente a los 360 grupos reportados a fines de julio.
El paciente confirmado es residente de Manhattan y desarrolló una enfermedad neuroinvasiva asociada al virus Nilo Occidental, de acuerdo con el tablero oficial del Departamento de Salud de la ciudad.

Las autoridades aclararon que el lugar de residencia no permite determinar dónde ocurrió el contagio, ya que el paciente había pasado tiempo al aire libre dentro y fuera de la ciudad.
La distribución por condado muestra diferencias marcadas: Queens registra 504 grupos positivos, Staten Island 354, Brooklyn 252, El Bronx 123 y Manhattan 51, para un total de 1,284.
Queens concentra así alrededor del 39% de todas las detecciones de virus Nilo Occidental registradas hasta el momento en los cinco condados de la ciudad, según el conteo oficial.
El Departamento de Salud dispone de un mapa y una tabla interactivos para consultar las detecciones por código postal y vecindario, aunque advierte que hay limitaciones importantes en esa herramienta.

La agencia explicó que no detectar mosquitos positivos en un código postal específico no significa que el virus Nilo Occidental esté ausente de esa zona en particular.
Por esa razón, las recomendaciones preventivas se aplican a todos los residentes de Nueva York, no únicamente a quienes viven cerca de las trampas donde se hallaron mosquitos infectados.
El crecimiento de la actividad viral ya había encendido alarmas a comienzos de agosto, cuando aún no se había confirmado ningún caso humano en toda la ciudad de Nueva York.
El 6 de agosto, el Departamento de Salud informó 612 grupos positivos entre 2,040 analizados hasta el 25 de julio, frente a 326 registrados en la misma fecha de 2025.

La cifra representó casi el doble respecto al año anterior, y ahora el total acumulado de grupos positivos ya supera ampliamente los 1,280, según el más reciente reporte oficial.
La circulación del virus Nilo Occidental suele registrarse en Nueva York entre junio y octubre, aunque la actividad alcanza generalmente su punto máximo durante agosto y septiembre, según las autoridades.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que alrededor del 80% de las personas infectadas no desarrolla ningún síntoma evidente tras el contagio.
El 20% restante puede presentar fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o articulares, vómitos, diarrea, cansancio o erupciones en la piel durante varios días.
En menos del 1% de los casos aparece una afección de mayor magnitud que compromete el sistema nervioso central, como encefalitis o meningitis asociadas al virus.
Entre las señales de alarma figuran fiebre alta, rigidez de cuello, debilidad muscular, confusión, temblores, convulsiones o parálisis, síntomas que requieren atención médica inmediata.
Las personas mayores y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones de mayor magnitud tras la infección.
No existe actualmente una vacuna autorizada contra el virus Nilo Occidental en humanos, por lo que evitar las picaduras sigue siendo la principal herramienta preventiva disponible.
NYC Health y los CDC recomiendan repelentes registrados por la EPA, como los que contienen DEET, picaridina o IR3535, además de vestir mangas y pantalones largos.
También aconsejan mantener telas metálicas en puertas y ventanas, y reducir las actividades al aire libre al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos están más activos.
Vaciar al menos una vez por semana los recipientes que acumulen agua alrededor de la vivienda ayuda a frenar la reproducción de mosquitos transmisores del virus.
Nueva York mantiene operaciones de fumigación y control de larvas en las áreas donde la vigilancia sanitaria detecta una elevada actividad de mosquitos infectados este verano.
Con la temporada de mayor actividad del virus Nilo Occidental aún en curso, ¿bastarán estas medidas para contener el avance de los mosquitos infectados en la ciudad?
