Diario al Día | La Vega, República Dominicana – Sarah, una joven dominicana que reside en España, confirmó recientemente haber localizado a su familia biológica en el país. Su historia ha generado gran interés en medios y redes sociales.
En un video desde España, Sarah agradeció a quienes difundieron su caso, destacando especialmente a Riquelme Estiburcio, creador del canal Dice la Gente TV, por su apoyo en la viralización del material que facilitó la búsqueda.
El caso tomó un nuevo rumbo cuando un hombre identificado como Robert, residente en La Vega, afirmó públicamente ser el padre biológico de Sarah y mencionó la existencia de un hermano mellizo.
Robert relató que conoció a la madre de Sarah en un negocio del sector Villa Rosa, La Vega, a principios de los años 90, y que supo del embarazo gemelar por una amiga en común.
Aseguró haber estado presente en el nacimiento y que la madre se alejó sin mantener contacto, mientras que unos españoles presentes en el hospital se llevaron a la niña.
Además, señaló que reconoció a Sarah por una verruga característica en su rostro, detalle que recuerda desde entonces.
Sin embargo, estas afirmaciones han sido cuestionadas por personas cercanas al caso, quienes indican que no existen pruebas que respalden la paternidad de Robert. Hasta el momento, las autoridades no han intervenido oficialmente para verificar la situación.
Una mujer que se identifica como hija de Albanelia Sánchez Caraballo, supuesta madre de Sarah, negó la versión de Robert. Afirmó que Sarah es parte de trillizos y que en esa época no se realizaban sonografías que confirmaran embarazos gemelares.
También señaló que su madre tenía cinco niños pequeños cuando quedó embarazada y que la familia enfrentó muchas dificultades. Añadió que buscarán justicia ante las declaraciones de Robert.
Este episodio ha generado numerosos comentarios en redes sociales, donde se espera que las investigaciones avancen para esclarecer los hechos y confirmar los vínculos familiares mediante pruebas científicas.
El caso de Sarah evidencia los retos que enfrentan las personas en la búsqueda de familiares biológicos y la influencia de los medios en la rápida difusión de historias personales.
Mientras tanto, Sarah continúa su vida en España, agradecida por el apoyo recibido y a la espera de confirmaciones oficiales que aclaren su situación familiar.
La situación sigue siendo motivo de atención nacional, resaltando la importancia de la verificación de información y la prudencia ante declaraciones sin evidencia oficial en procesos sensibles como el reencuentro familiar.
