Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana – La periodista Nuria Piera y el activista Juan Carlos Martínez sostuvieron una conversación telefónica en la que discutieron la legalidad y los métodos empleados en intervenciones con personas que enfrentan dependencia química en el país.
El diálogo evidenció un marcado desacuerdo sobre las prácticas conocidas como «rescates» y su impacto en sectores vulnerables de la sociedad dominicana.
Martínez defendió su labor, asegurando que actúa a solicitud de las familias y no de manera arbitraria ni forzada. Señaló que su trabajo responde a situaciones límite en los hogares donde hay personas con dependencia química.
Por su parte, Nuria Piera cuestionó la ausencia de permisos oficiales para estas intervenciones y vinculó estas acciones con denuncias relacionadas a centros de rehabilitación informales en el país.
El activista rechazó estas acusaciones y explicó que su intervención se realiza en casos severos, enfrentando riesgos y agresiones durante su trabajo diario con personas en condición de dependencia.
Martínez relató que ha atravesado situaciones difíciles y que su labor implica riesgos constantes, lo que refleja la complejidad de su trabajo en las calles.
Un punto de tensión fue la edición audiovisual del programa de Piera. Martínez manifestó que la producción lo vinculó visualmente con personas señaladas por actividades ilegales, lo que afectó su imagen pública.
La comunicadora aclaró que la selección de imágenes forma parte del proceso editorial y no responde a una acción personal contra él.
El debate también abordó el funcionamiento de los centros de rehabilitación.
Martínez mencionó casos de personas que han pasado varias veces por estos centros sin obtener resultados efectivos, como el caso de un joven que ingresó nueve veces a Hogar Crea sin superar su dependencia.
Además, negó versiones sobre una supuesta extradición desde España, aclarando que posee ciudadanía española y que opera negocios legales en Europa, incluyendo un restaurante y una peluquería.
Nuria Piera insistió en denunciar posibles irregularidades en los procesos de rehabilitación, mientras que Martínez indicó que organismos de derechos humanos han visitado sus instalaciones sin encontrar anomalías.
Respecto al consentimiento de las personas trasladadas, Martínez explicó que quienes enfrentan dependencia severa no siempre pueden tomar decisiones por sí mismos, por lo que defendió la intervención familiar como un mecanismo de apoyo en situaciones extremas.
Esta discusión dejó abierta la reflexión sobre la responsabilidad que tienen las familias y el Estado en la atención de estos casos.
La llamada concluyó con una propuesta para una entrevista formal. Martínez solicitó que el debate público incluya el aumento del consumo en comunidades populares y la falta de espacios adecuados para atender a quienes requieren ayuda especializada.
El activista afirmó contar con miles de casos registrados y pidió a Nuria Piera y a otros medios visibilizar la crisis que enfrentan las familias dominicanas ante la escasez de centros de atención especializados.
