Diario al Día, Santo Domingo – Nuevos testimonios han sido añadidos al caso judicial que indaga posibles irregularidades financieras en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) durante la administración del exdirector Santiago Hazim.
La investigación, conocida como Operación Cobra, se centra en un monto que supera los RD$15,000 millones, según datos presentados por el Ministerio Público. Los testimonios indican que durante la gestión de Hazim se habrían desatendido advertencias formales emitidas por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril).
Entre las observaciones regulatorias ignoradas se encuentran contratos con prestadores de servicios, como el de la Clínica Cruz Jiminián, cuestionados por la calidad del gasto. A pesar de las recomendaciones técnicas, estos contratos permanecieron activos bajo la dirección de Hazim.
El exgerente de SeNaSa, Jaime Miguel Licairac Hernández, declaró que las recomendaciones para cancelar dichos contratos fueron emitidas en enero y febrero de este año, pero no fueron atendidas por el entonces director. Licairac Hernández atribuye a Hazim la frase: “El de Jiminián yo no lo voy a tocar; que la Sisalril se emburuje con Cruz Jiminián”.
Este testimonio apunta a una posible resistencia a cumplir con las indicaciones de los órganos reguladores y a una protección hacia ciertos prestadores dentro del sistema. Además, Licairac Hernández mencionó que presentó su renuncia debido a desacuerdos relacionados con la gestión financiera, señalando que Hazim habría rechazado reconocer pérdidas acumuladas que, según estados financieros internos, superaban los RD$2,600 millones.
El Ministerio Público considera que estos elementos fortalecen las imputaciones contra el exfuncionario en el proceso judicial en curso. Las investigaciones y análisis de testimonios y documentos continúan en los tribunales correspondientes.
