Diario al Día | La Vega — Amanda Michelle Maldonado recibió su último adiós este fin de semana en Jarabacoa, en una ceremonia marcada por el dolor y la solidaridad de una comunidad que la despidió con el corazón roto.

La partida de la niña de tres años ha conmovido a toda la República Dominicana. Familiares, amigos y miembros de la comunidad se reunieron para acompañar a sus padres en uno de los momentos más difíciles que puede enfrentar una familia.

Su padre, el empresario Manuel Maldonado, conocido como Manny, tomó la palabra durante la ceremonia religiosa. Con la voz entrecortada, agradeció a Dios por el tiempo compartido junto a Amanda Michelle.

Su madre es la artista urbana conocida como La Negra del Swing. Ambos han recibido una ola de mensajes de apoyo y condolencias desde distintos puntos del país desde que se conoció la noticia.

“Fue una niña muy querida en todo el país. Y tan querida que Dios la estaba pidiendo para estar en un mejor lugar”, expresó Manny ante los presentes, provocando lágrimas entre quienes lo escuchaban.

Además, recordó los momentos en que Amanda Michelle lo esperaba en la entrada de la casa y las palabras de amor que le repetía cada día. Esos instantes, dijo, permanecerán grabados para siempre.

Describió a su hija como una niña cariñosa, alegre y llena de vida. Destacó que, a pesar de su corta edad, logró ganarse el cariño de muchas personas dentro y fuera de su comunidad.

Uno de los recuerdos que Manny conservará para siempre son los abrazos que Amanda Michelle le daba cada mañana. Por eso, sus palabras durante la ceremonia se convirtieron en un testimonio de amor y fe ante el dolor.

Jarabacoa permanece consternada. Las muestras de solidaridad hacia la familia Maldonado continúan multiplicándose, tanto en las calles de la comunidad como en las redes sociales, donde miles de usuarios envían oraciones y mensajes de fortaleza.

Sin embargo, más allá del duelo, el caso de Amanda Michelle ha generado una profunda reflexión colectiva sobre la vigilancia y el cuidado de los niños en el país, un llamado que resuena con fuerza en cada mensaje de condolencia.

Finalmente, las palabras pronunciadas por su padre quedarán en la memoria de quienes estuvieron presentes. Un padre que, en medio del dolor más profundo, eligió hablar de gratitud, de fe y del amor incondicional que le tuvo a su hija.