Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – La familia de Aurora Suárez, una niña de cinco años, ha denunciado posibles fallas en la atención médica durante sus últimas horas en la capital dominicana.
La menor presentó complicaciones por varicela y fue atendida en varios centros de salud donde, según el padre, hubo demoras y falta de especialistas.
El caso comenzó en una clínica privada que no pudo brindarle atención por ausencia de personal especializado.
Posteriormente, Aurora fue trasladada al Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza, donde la familia asegura que esperaron más de dos horas en la sala de emergencia sin que la menor fuera evaluada.
Durante ese tiempo, el padre solicitó ayuda en reiteradas ocasiones sin recibir respuesta inmediata. Finalmente, la niña fue atendida y se le indicaron medicamentos y un hemograma, cuyos resultados tardaron aproximadamente dos horas en ser entregados.
Mientras tanto, el estado de Aurora empeoró y, según el relato familiar, sufrió convulsiones sin recibir asistencia inmediata.
Cuando el padre intentó buscar ayuda nuevamente, el personal le pidió esperar turno, lo que generó preocupación sobre la oportunidad de la atención en momentos críticos para la salud infantil.
Horas antes, la niña había sido llevada a otro centro médico donde recibió una inyección para el dolor, pero sin evaluaciones adicionales.
Al regresar al hospital, la falta de especialistas volvió a ser un obstáculo para su atención oportuna, según el testimonio familiar.
La menor ingresó al hospital cerca de las 9:30 de la noche y perdió la vida alrededor de la 1:49 de la madrugada.
La familia informó que Aurora no tenía enfermedades previas, lo que ha generado inquietudes sobre la calidad de la atención recibida y el manejo de su caso.
Ante esta situación, la familia autorizó la realización de una autopsia cuyos resultados se esperan en un plazo de 30 a 45 días para esclarecer las causas del deceso.
Este proceso busca determinar con precisión si hubo negligencia médica o fallas en la atención que contribuyeron al desenlace.
Además, el caso fue presentado ante el Defensor del Pueblo para solicitar una investigación formal. Las autoridades deberán analizar si existieron fallas estructurales o negligencia en la atención recibida por la menor.
Mientras esperan respuestas oficiales, los padres mantienen su reclamo público y llaman a reflexionar sobre la necesidad de mejorar la atención médica en situaciones de emergencia pediátrica.
Su testimonio ha generado conmoción y reabre el debate sobre la calidad del sistema de salud y la prevención de posibles negligencias en emergencias.
“Espero que lo que le pasó a mi niña no le pase a otra”, expresó el padre, dejando una reflexión abierta sobre los cambios necesarios para evitar nuevos casos similares en el futuro.
