Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – La Policía Nacional informó sobre un operativo realizado la noche del lunes en Santo Domingo que culminó con un enfrentamiento entre agentes y un joven identificado como Guillermo de la Cruz, alias «El Gacho», de 28 años.
Este operativo se desarrolló en seguimiento a la investigación por la muerte de Leonidas Morillo Contreras, un vigilante de 71 años que perdió la vida durante un asalto ocurrido en una farmacia ubicada en la autopista San Isidro.
Morillo Contreras sufrió un impacto de proyectil en el cuello durante el asalto, y según las autoridades, el agresor le sustrajo su arma de reglamento en el momento del incidente.
Horas después del suceso, agentes de la Unidad de Investigación de la Policía Nacional ubicaron a De la Cruz en la calle Palmeras Orientales, conduciendo una motocicleta roja con la placa cubierta.
Al percibir la presencia policial, el joven sacó un arma de fuego ilegal y abrió fuego contra los agentes, lo que provocó un intercambio de disparos.
De la Cruz resultó herido y fue trasladado al Hospital Dr. Darío Contreras, donde perdió la vida debido a las heridas recibidas.
En la escena del enfrentamiento, la Policía Científica aseguró como evidencia la pistola utilizada, dos casquillos calibre 9 milímetros, un casco protector negro y la motocicleta en la que se desplazaba el joven.
Las investigaciones preliminares vinculan a De la Cruz con otros incidentes delictivos recientes. Entre ellos, un robo a una mujer de 60 años en el sector Los Tres Ojos ocurrido el pasado 2 de mayo, que también se le atribuye.
De acuerdo con los registros policiales, De la Cruz tenía antecedentes por robo desde el año 2022, información que ha sido considerada en el perfil elaborado por los investigadores.
El caso del vigilante Morillo Contreras ha generado atención pública, destacando la vulnerabilidad del personal de seguridad privada en el país. Su deceso ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan estos trabajadores en espacios comerciales.
Las autoridades han resaltado la rapidez con la que se identificó y localizó al presunto responsable, atribuyéndolo al trabajo de inteligencia policial que permitió actuar en pocas horas.
Actualmente, la farmacia VIP, ubicada sobre la autopista San Isidro, permanece bajo investigación mientras fiscales recaban testimonios y evidencias forenses para fortalecer el expediente judicial.
Este incidente ha abierto un debate sobre las condiciones laborales y protocolos de seguridad para el personal de vigilancia privada en República Dominicana, un sector que opera frecuentemente sin las medidas adecuadas para enfrentar situaciones de alto riesgo.
