Joven Angel Rodríguez Reyes parte en Cotuí

Diario al Día | Cotuí, República Dominicana - Angel Rodríguez Reyes perdió la vida el domingo 3 de mayo en horas de la tarde tras un accidente en motocicleta que conmocionó a su comunidad y dejó un profundo vacío familiar.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:30 de la tarde en una curva de la carretera Presa de Hatillo–Quita Sueño, un tramo conocido por su tránsito constante y condiciones que exigen precaución a quienes circulan.
Según versiones preliminares, Angel Rodríguez Reyes se desplazaba en dirección a la Hacienda Doña Ninita, lugar donde había compartido momentos antes con familiares y amigos en un ambiente cercano.
El trayecto, habitual para muchos residentes de la zona, se transformó en un episodio trágico que hoy mantiene en silencio a quienes conocían a Angel Rodríguez Reyes, recordado por su trato afable.
Originario de la comunidad Los Mangos, en el municipio de Fantino, Angel Rodríguez Reyes era parte activa de su entorno, donde vecinos destacan su cercanía y disposición para compartir.
En esa misma comunidad se desarrolla el velatorio, realizado en su residencia, donde familiares, amigos y allegados se han reunido para despedir a Angel Rodríguez Reyes en medio de un ambiente de recogimiento.
Las muestras de solidaridad no se han hecho esperar. Personas cercanas llegan de distintos puntos para acompañar a la familia, mientras expresan palabras de consuelo ante la inesperada partida.
El caso ha generado conversación entre residentes de la zona, quienes señalan la necesidad de mayor atención en ese tramo carretero, aunque aún se esperan detalles oficiales sobre lo ocurrido.
Con el paso de las horas, la figura de Angel Rodríguez Reyes se convierte en memoria compartida, evocada en anécdotas y gestos cotidianos que reflejan su paso por la comunidad.
El dolor, sin embargo, permanece presente entre sus seres queridos, quienes enfrentan ahora un proceso de duelo acompañado por el respaldo de vecinos y allegados cercanos.
Mientras tanto, la comunidad de Fantino observa con respeto cada momento del velatorio, en el que la unión se convierte en un gesto colectivo de apoyo hacia la familia de Angel Rodríguez Reyes.
Finalmente, la despedida deja una reflexión inevitable sobre la fragilidad de la vida y la importancia de la prudencia en las vías, una realidad que vuelve a tomar relevancia tras este suceso.
