Diario al Día| Los Ángeles, California, Estados Unidos – La tripulación de un Boeing 747-8 de Lufthansa interrumpió un aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) cuando la aeronave ya había hecho contacto con la pista.
Los pilotos volvieron a elevar el avión y evitaron un posible contacto de la parte trasera con el pavimento.
El episodio ocurrió durante la llegada del vuelo LH456 a Los Ángeles. El avión alcanzó a tocar la pista con su tren de aterrizaje principal, pero segundos después la tripulación decidió no completar el procedimiento.
En lugar de continuar sobre la pista, los pilotos aumentaron nuevamente la potencia y recuperaron altura para efectuar otra aproximación al aeropuerto.

La parte trasera del avión quedó muy cerca de la pista
Uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió cuando el Boeing 747-8 comenzó a elevarse nuevamente. Durante ese proceso, la parte trasera de la aeronave quedó aparentemente muy cerca del pavimento.
Las imágenes difundidas del episodio muestran esa reducida separación mientras el avión retomaba el vuelo. Esto generó dudas sobre si la cola había llegado a tocar la pista.
Sin embargo, los reportes disponibles señalan que no se produjo el contacto conocido en aviación como “tail strike”, situación que ocurre cuando la sección trasera de una aeronave toca la superficie durante un despegue o aterrizaje.
Tras recuperar una altura segura, la tripulación permaneció en vuelo y se preparó para realizar otro intento de llegada a LAX.

Qué significa la maniobra realizada por los pilotos
La decisión tomada por la tripulación corresponde a una maniobra denominada “go-around”, conocida también como aproximación frustrada. Es un procedimiento utilizado cuando los pilotos consideran que un aterrizaje no debe continuar bajo las condiciones existentes.
Una aproximación frustrada no significa necesariamente que exista una emergencia. Forma parte de los procedimientos de seguridad de la aviación comercial y permite abandonar un intento de aterrizaje para preparar otro.
En este caso particular, la decisión se produjo en una fase avanzada, después de que el tren principal del Boeing 747-8 hiciera contacto con la pista.
La tripulación consiguió elevar nuevamente la aeronave, alejar su sección trasera del pavimento y completar posteriormente el aterrizaje durante un segundo intento.
🔴✈️Avión de Lufthansa estuvo a centímetros de golpear la pista con su cola durante un aterrizaje en Los Ángeles.
La aeronave, que cubría la ruta entre Fráncfort y California, aterrizó sin inconvenientes en un segundo intento.
Los detalles aquí ⬇️
https://t.co/mNptG6XfNJ📹: TripppleSeven7 en X
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) October 12, 2026
No se ha informado la causa oficial
Hasta el momento, no se ha divulgado una explicación oficial que determine qué llevó a la tripulación del vuelo LH456 a interrumpir el primer aterrizaje.
Tampoco se han confirmado públicamente circunstancias operativas específicas que expliquen la decisión tomada cuando el Boeing 747-8 ya se encontraba sobre la pista.
Por esa razón, cualquier explicación sobre las causas de la maniobra permanece sin confirmar mientras no exista información oficial de Lufthansa o de las autoridades correspondientes.
El avión pudo realizar una nueva aproximación y aterrizar posteriormente en Los Ángeles. Los reportes disponibles tampoco indican que la aeronave sufriera daños por contacto de su parte trasera con la pista durante la maniobra.
View this post on Instagram
