Diario al Día| San Francisco de Macorís, Duarte, República Dominicana – La comunidad de San Francisco de Macorís vive momentos de tensión tras el perdió la vida de Ángel Manuel Luna, un adolescente de 16 años, ocurrido este sábado en un incidente que involucró a una patrulla policial.
Según reportes preliminares, Ángel Luna se desplazaba en una motocicleta cuando fue derribado por una unidad policial en plena vía pública. Minutos después, vecinos se congregaron en el lugar del suceso, generando un ambiente de preocupación y reclamos.
Un video grabado por ciudadanos comenzó a circular rápidamente en redes sociales, mostrando escenas de confusión y manifestaciones de indignación entre los presentes. La difusión de estas imágenes ha motivado una respuesta inmediata de la comunidad y organizaciones sociales.
Familiares del joven permanecieron cerca de su residencia mientras vecinos y amigos expresaban su solidaridad. En el sector, algunos jóvenes colocaron velas en señal de respeto y recuerdo.
Organizaciones como el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO) convocaron protestas y recorridos por varias avenidas de la ciudad para exigir justicia y transparencia en la investigación del caso.
Durante las manifestaciones, que incluyeron la quema de neumáticos en distintos puntos, se observó la presencia policial en zonas céntricas para mantener el orden. Los manifestantes solicitaron la identificación de los agentes involucrados y una investigación clara y exhaustiva.
Vecinos destacaron que Ángel Luna era conocido en el barrio por su convivencia con amigos y apoyo a su familia, lo que ha generado un sentimiento de tristeza y enojo en la comunidad.
Las protestas continuaron durante la tarde, provocando interrupciones parciales en el tránsito y el cierre anticipado de comercios por precaución. Los participantes en las manifestaciones expresaron cuestionamientos sobre el uso de la fuerza en operativos policiales.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles amplios sobre el incidente. La comunidad espera que el caso sea investigado con rapidez y bajo supervisión oficial para esclarecer los hechos.
Este episodio mantiene a San Francisco de Macorís en un estado de alerta social, mientras se aguarda el desarrollo del proceso judicial y las respuestas oficiales que permitan avanzar en la resolución del caso.
