Diario al Día, Santo Domingo- El empresario Santiago Matías reacciona ante el caso de un joven conductor y solicita acciones firmes para esclarecer los hechos.
El empresario y CEO de Alofoke Media Group, Santiago Matías, se pronunció tras el caso de David Carlos Abreu Quesada, un conductor cuyo desenlace ha generado preocupación en distintos sectores.
Matías calificó lo ocurrido como “lamentable” y alertó que este tipo de situaciones no debe pasar desapercibido dentro de la sociedad dominicana, debido a su impacto en la convivencia.

Durante sus declaraciones, el empresario insistió en la necesidad de que las autoridades respondan con firmeza ante hechos que generan cuestionamientos sobre la seguridad y el orden.
“No podemos estar ajenos a los casos sociales, a las injusticias de este país. No somos un país de salvajes”, expresó, al referirse a la importancia de asumir responsabilidades colectivas.
“Se nos fue a solo 30 metros de una emergencia del Seguro Social, en el parqueo donde se imparte justicia”, expresó Santiago.
“Da vergüenza que se nos fuera de esa manera. Con una simple comunicación se pudo evitar eso”, sostuvo Matías, visiblemente indignado.
En ese contexto, solicitó la intervención de la procuradora general Yenni Berenice Reynoso, con el objetivo de revisar el expediente de manera detallada y evitar posibles irregularidades.

Según lo expuesto, el joven conductor se encontraba trabajando cuando ocurrió un incidente de tránsito que derivó en que un grupo de motoristas lo perjudicara.
El caso ha generado inquietud por la manera en que se desarrollaron los hechos y por las circunstancias que rodearon el evento registrado.
Matías también dirigió su llamado al director de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz, para que se investigue la actuación de agentes.
De acuerdo con denuncias, los agentes no habrían brindado asistencia oportuna cuando la víctima acudió a un destacamento en busca de ayuda tras el incidente.
El comunicador Wilson Sued también se refirió al caso, destacando que el joven dejó de vivir muy cerca de un centro de salud, lo que ha generado interrogantes.
Las autoridades mantienen el proceso de análisis del caso, mientras continúan las solicitudes de investigación y posibles sanciones relacionadas con la actuación de civiles y agentes involucrados.