Diario al Día | La Caleta, República Dominicana – La familia de Lucero Diroché, niña de 12 años cuyo cuerpo fue encontrado en una piscina abandonada, exige que las autoridades amplíen la investigación para incluir a todos los posibles responsables.
Wilfrido Diroché, padre de la menor, expresó durante el funeral en el cementerio El Aéreo su preocupación por el avance del caso y advirtió que tomará acciones si la justicia no actúa con prontitud.
Actualmente, dos menores de 12 y 13 años están bajo custodia de la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes, pero la familia sostiene que no actuaron solos debido a la fuerza física que caracterizaba a Lucero.
Los familiares aseguran que la niña fue víctima de agresiones físicas y sexuales, con lesiones que no aparecen en el certificado de defunción emitido por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).
El documento oficial indica que la causa de muerte fue una herida en el cuello que afectó arterias y la tráquea, pero la familia denuncia que hubo torturas y fracturas óseas adicionales.
En la escena del crimen se encontró una pala rota, lo que sugiere un intento de ocultar el cuerpo dentro del recinto recreacional donde fue hallado.
La comunidad de La Caleta ha manifestado su inquietud y exige el cierre definitivo de la piscina abandonada, señalando que no es la primera vez que ocurren incidentes en ese lugar.
Voceras del sector anunciaron posibles movilizaciones para exigir respuestas claras y acciones concretas por parte de las autoridades.
La periodista Keren Lucas, de CDN, confirmó que los dos menores están formalmente en manos de la Fiscalía para responder ante la justicia.
No obstante, la familia insiste en que la investigación debe incluir a adultos que podrían estar involucrados en el hecho.
El Ministerio Público y la Policía Nacional continúan recopilando pruebas para esclarecer el caso y determinar la participación de todas las personas implicadas.
Mientras tanto, la tensión en La Caleta crece y la comunidad permanece atenta a los avances del proceso judicial, que enfrenta la presión de familiares y vecinos que demandan justicia.
El padre de Lucero Diroché lanzó una advertencia directa al sistema judicial durante el entierro, expresando que, de no obtener respuestas, actuará por su cuenta.
Esta declaración refleja la preocupación y desconfianza que existe en torno al manejo del caso.
Las autoridades mantienen abierta la investigación y trabajan en la recopilación de evidencias para identificar a todos los responsables.
La comunidad de La Caleta prepara movilizaciones para exigir mayor transparencia y celeridad en el proceso judicial.
El caso sigue bajo seguimiento estricto, mientras familiares, vecinos y organismos oficiales esperan que se esclarezcan los hechos y se garantice el acceso a la justicia para Lucero Diroché.
