Desde el 1 de enero de 2026, el programa SNAP dejó de ser el mismo en varios estados. Lo que antes parecía impensable ahora es una realidad operativa en supermercados y tiendas de barrio.
En cinco estados, los beneficios ya no pueden usarse para comprar refrescos, dulces y otros productos considerados poco saludables. El cambio reabrió un debate antiguo sobre salud, pobreza y control del consumo.
Qué es SNAP y por qué este cambio marca un antes y un después
SNAP, conocido como food stamps, es el principal programa federal de asistencia alimentaria en Estados Unidos. Más de 40 millones de personas dependen de él para cubrir necesidades básicas cada mes.
Durante décadas, el programa permitió comprar casi cualquier alimento destinado al consumo humano. La única exclusión clara eran el alcohol y las comidas calientes listas para comer.
La nueva política rompe con esa tradición. Por primera vez, el gobierno federal autoriza restricciones explícitas sobre categorías completas de alimentos.

Los estados donde la prohibición ya está en vigor
Desde el primer día de 2026, cinco estados comenzaron a aplicar las nuevas reglas sin período de gracia. La implementación fue inmediata en supermercados y cadenas nacionales.
- Indiana
- Iowa
- Nebraska
- Utah
- West Virginia
En estos estados, los sistemas de pago con tarjeta EBT fueron actualizados para bloquear automáticamente ciertos productos en la caja.
Qué productos ya no se pueden comprar con SNAP

La prohibición no es idéntica en todos los estados. Cada uno definió su lista bajo exenciones aprobadas por el Departamento de Agricultura.
En general, los productos excluidos incluyen refrescos azucarados, dulces, caramelos y bebidas energéticas. Algunos estados ampliaron el criterio.
Iowa adoptó una de las versiones más estrictas. Allí, SNAP solo cubre alimentos no gravables, además de semillas y plantas comestibles.
Por qué el gobierno impulsó estas restricciones
La medida forma parte de una estrategia federal enfocada en salud pública. El objetivo declarado es reducir obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Funcionarios argumentan que el dinero público no debería subsidiar productos asociados con enfermedades crónicas prevenibles.
Según datos oficiales, una parte significativa de los beneficios SNAP se usaba en bebidas azucaradas, especialmente refrescos.
Cuántas personas se verán afectadas en esta primera fase

Solo en los cinco estados iniciales, más de 1.4 millones de beneficiarios están sujetos a las nuevas reglas desde enero.
La cifra crecerá durante 2026. Al menos 18 estados han recibido aprobación para aplicar restricciones similares a lo largo del año.
Esto convierte la medida en uno de los cambios más amplios en la historia reciente del programa SNAP.
Cómo funciona la restricción en la práctica
En la caja registradora, el sistema identifica los productos prohibidos y rechaza automáticamente el pago con SNAP.
El beneficiario puede pagar esos artículos con efectivo u otro método. SNAP simplemente no cubre esa parte de la compra.
El problema aparece cuando la clasificación del producto no es clara, algo frecuente en bebidas y snacks procesados.
Confusión, errores y escenas comunes en supermercados
Durante los primeros días, empleados y clientes reportaron confusión. Algunos productos similares eran aceptados y otros rechazados.
Una bebida sin azúcar podía pasar, mientras otra casi idéntica era bloqueada. La diferencia estaba en su clasificación fiscal.
Para familias con presupuestos ajustados, estos errores generan estrés y retrasos en la línea de pago.
Críticas desde organizaciones de nutrición y derechos sociales

Varias organizaciones cuestionan si la medida realmente mejora la alimentación. Argumentan que restringir no equivale a educar.
También advierten sobre estigmatización. Limitar qué puede comprar una persona pobre no se aplica a otros programas públicos.
Algunos expertos señalan que el problema no es el refresco, sino el acceso limitado a alimentos frescos y asequibles.
El impacto económico para tiendas pequeñas
Las grandes cadenas pudieron adaptar sistemas rápidamente. Las tiendas pequeñas enfrentan costos técnicos y capacitación adicional.
En zonas rurales, donde hay menos opciones de compra, la carga operativa es mayor.
Algunos comerciantes temen perder ventas impulsivas asociadas a productos ahora prohibidos.
Estados que planean aplicar la prohibición más adelante en 2026

Además de los cinco estados iniciales, otros tienen fechas previstas durante el año. Las reglas variarán según cada jurisdicción.
Entre los estados en lista figuran Florida, Texas, Missouri, Louisiana, Oklahoma y Colorado, entre otros.
Esto significa que millones de beneficiarios adicionales verán cambios progresivos en sus compras.
Errores comunes que cometen los beneficiarios con las nuevas reglas
Uno de los errores más frecuentes es asumir que todos los jugos están prohibidos. Muchos siguen siendo elegibles.
Otro error es no revisar el recibo. Algunos productos pueden pasar por error y generar ajustes posteriores.
También hay confusión entre bebidas dietéticas y bebidas energéticas, que no siempre se clasifican igual.
Consejos prácticos para adaptarse sin afectar el presupuesto
Revisar etiquetas y preguntar en tienda puede ahorrar tiempo y frustración. Muchos supermercados ya colocan señalización.
Priorizar alimentos básicos elegibles permite liberar efectivo para compras no cubiertas por SNAP.
Planificar la compra antes de llegar a la caja reduce rechazos y momentos incómodos.
¿Puede esta política expandirse a nivel nacional?

Por ahora, las restricciones dependen de exenciones estatales. No existe una prohibición federal uniforme.
Sin embargo, el número de estados solicitando waivers sugiere una tendencia clara.
Si los resultados son políticamente favorables, el modelo podría consolidarse en los próximos años.
Preguntas frecuentes sobre la prohibición de SNAP
¿La prohibición aplica a todos los beneficiarios SNAP?
Solo aplica en estados con exenciones aprobadas. En el resto del país, las reglas tradicionales siguen vigentes.
¿Los niños quedan afectados indirectamente?
Sí. Muchas familias usan SNAP para productos que ahora deben pagar con efectivo, lo que ajusta el presupuesto familiar.
¿Se pueden comprar versiones sin azúcar?
Depende del estado y del producto. Algunas bebidas dietéticas siguen siendo elegibles.
¿Habrá sanciones por intentar comprar productos prohibidos?
No. El sistema simplemente rechaza el pago. No existen penalidades para el beneficiario.
Un debate que va más allá de la comida
La discusión no es solo nutricional. Toca temas de dignidad, autonomía y cómo el Estado define decisiones individuales.
Para algunos, es una política necesaria. Para otros, un precedente peligroso.
Lo cierto es que SNAP ya no es igual, y millones de familias deberán adaptarse a esta nueva realidad.
Un cambio estructural con consecuencias reales
La prohibición de refrescos y dulces con SNAP no es un ajuste menor. Representa un cambio estructural en la filosofía del programa.
Sus efectos reales se verán con el tiempo, cuando más estados entren en vigor y los hábitos se ajusten.
Mientras tanto, el debate seguirá abierto, tanto en los pasillos del Congreso como en la caja del supermercado.