Diario al Día | República Dominicana – Toxic Crow rompió el silencio este martes al responder públicamente a la acusación en su contra por un presunto caso de fraude eléctrico, asegurando que todo el proceso comenzó hace más de un año tras una inspección realizada en el negocio Paris Bar & Lounge / Paris Auto Spa.
El hecho ocurrió cuando apenas habían pasado tres meses desde que adquirió el establecimiento. En su intervención, el artista insistió en que no tiene responsabilidad en las irregularidades investigadas y que el caso ha sido mal interpretado desde su origen, una postura que el propio Toxic Crow reiteró con firmeza durante su transmisión en vivo.
El proceso, según explicó el propio Toxic Crow, no es reciente y se remonta a una intervención realizada por la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE), donde participaron técnicos encabezados por la magistrada Marta Florentino.

De acuerdo con su relato, los inspectores permanecieron cerca de 12 horas en el establecimiento antes de proceder al retiro del contador eléctrico para su evaluación técnica, en un procedimiento que marcó el inicio formal de la investigación.
Durante su versión de los hechos, el propio Toxic Crow afirmó que permitió la inspección sin objeciones, al considerar que las instalaciones del negocio cumplían con las condiciones requeridas por las autoridades.
Según su explicación, en ese momento no existía ninguna irregularidad evidente que justificara una intervención de mayor alcance, por lo que colaboró con el proceso de revisión realizado por los técnicos.

El relato de Toxic Crow también incluyó detalles sobre el estado del negocio en aquel momento, señalando que el espacio funcionaba principalmente como una terraza equipada con ventiladores y que varias áreas internas aún estaban en fase de instalación.
Entre ellas mencionó una peluquería, un salón de uñas y un centro de tatuajes, lo que, según él, influía directamente en el consumo energético del lugar durante la inspección inicial.
En otro tramo de sus declaraciones, Toxic Crow aseguró que acudió junto a sus abogados y uno de sus socios a varias reuniones vinculadas al expediente, aunque afirmó que en dichas ocasiones no logró reunirse con la magistrada responsable del caso.

Este punto, según indicó, ha sido parte de las dificultades enfrentadas durante el proceso administrativo y legal que aún continúa abierto.
El artista también defendió el funcionamiento técnico del establecimiento, al señalar que los equipos instalados eran de tecnología inverter, lo que, según su criterio, explica el nivel de consumo eléctrico registrado.
En ese sentido, sostuvo que los técnicos que realizaron la evaluación habrían validado las condiciones de los equipos durante la revisión realizada por las autoridades competentes.
Uno de los puntos más sensibles expuestos por Toxic Crow fue la supuesta deuda de RD$1.6 millones, cifra que rechazó de manera categórica al considerar que no corresponde con el consumo real del negocio.
Además, explicó que no aceptó ningún acuerdo basado en ese monto y detalló que, tras la intervención, la factura mensual del establecimiento aumentó de aproximadamente RD$45,000 a más de RD$90,000, pagos que asegura ha cumplido de forma regular mientras el proceso sigue su curso.
Finalmente, Toxic Crow vinculó la situación con sus posturas públicas en distintos escenarios sociales y recordó su participación en las manifestaciones realizadas en la Plaza de la Bandera, señalando que considera injusto el manejo público del caso en su contra.
También afirmó que, hasta el momento, ni él ni su equipo legal han recibido una nueva citación oficial relacionada con el expediente, aunque aseguró que acudirá cuando sea requerido por las autoridades para continuar el proceso legal correspondiente.
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