Cuando una persona se prepara para enviar una solicitud migratoria, casi siempre surge la misma inquietud. ¿Cómo se traducen los documentos correctamente?
No importa si es una petición familiar, laboral o consular. La traducción genera dudas, estrés y, muchas veces, gastos innecesarios que se pueden evitar con buena información.

He visto a muchas personas retrasar su caso por no entender este punto. Otras pagan cientos de dólares sin necesidad.
Por eso, entender cómo funciona la traducción de documentos para inmigración es clave. No es complicado, pero sí requiere seguir reglas claras para evitar devoluciones o solicitudes adicionales.
Qué exige realmente inmigración sobre las traducciones

La regla general es simple. Todo documento que se envíe a inmigración y no esté en inglés debe ir acompañado de una traducción completa al inglés.
Esa traducción debe ser exacta y certificada por la persona que la realizó. Nada más. No hay requisitos ocultos ni trámites extra.
Inmigración no pide que las traducciones sean apostilladas, notarizadas ni realizadas por un traductor con licencia profesional.
Esto sorprende a muchos. Basta con que la persona que traduzca declare que domina ambos idiomas y que la traducción es fiel al documento original.
Quién puede traducir tus documentos
Aquí es donde la mayoría se confunde. La traducción no tiene que hacerla una empresa especializada. Puede hacerlo un amigo, un familiar, un colega o un profesor de idiomas.
Lo único indispensable es que esa persona sea competente en ambos idiomas.
Eso sí, el solicitante no debe traducir sus propios documentos. Inmigración exige que la traducción la haga un tercero.
Esto garantiza imparcialidad y credibilidad. Si el aplicante firma su propia certificación, el documento puede ser rechazado.
Cuándo sí conviene usar un traductor profesional

Aunque no es obligatorio, hay casos donde sí conviene contratar un traductor especializado.
Esto ocurre cuando se trata de documentos técnicos, títulos universitarios, evaluaciones académicas o equivalencias profesionales. En esos casos, el lenguaje requiere precisión técnica.
Las empresas que hacen equivalencias académicas siguen normas específicas y usan terminología estandarizada.
Para estos documentos, pagar un servicio profesional puede evitar errores que afecten tu proceso. En cambio, para documentos civiles comunes, no es necesario.
Qué documentos suelen requerir traducción
Los documentos más comunes son actas de nacimiento, matrimonio y divorcio. También certificados policiales, cartas de recomendación, declaraciones juradas, reportes médicos y extractos bancarios. Cualquier documento de apoyo que no esté en inglés debe traducirse.
Incluso cartas escritas a mano deben traducirse. No importa si están llenas de sellos, firmas o anotaciones. Todo lo que aparece en el documento original debe reflejarse en la traducción, sin omitir nada.
Cómo debe verse una traducción correcta
La traducción debe copiar fielmente el contenido del documento. Si hay palabras ilegibles, se indica como “ilegible”.
Si hay sellos, se escribe que hay un sello. No se inventa nada ni se interpreta. El traductor solo transcribe y traduce lo que ve.
No es necesario dibujar sellos ni copiar firmas. Basta con describirlos. La estructura del documento puede adaptarse al inglés, pero el contenido debe mantenerse intacto, incluyendo fechas, nombres, números y anotaciones marginales.
La certificación: la parte más importante

Toda traducción debe incluir una certificación escrita. Esta certificación es una declaración simple donde el traductor afirma que la traducción es completa y exacta. También declara que es competente en ambos idiomas.
La certificación debe incluir el nombre del traductor, la fecha y la firma. Opcionalmente, puede incluir número de teléfono, correo electrónico o dirección. No hay un formato único, pero el contenido esencial debe estar presente.
Ejemplo práctico de certificación
Una certificación típica dice algo como esto. “Yo, nombre del traductor, certifico que esta es una traducción exacta del documento original en español y que soy competente en inglés y español para realizar esta traducción”. Luego se firma y se fecha.
Esa simple declaración es suficiente. No necesita sellos oficiales ni validaciones externas. Para inmigración, esa certificación tiene valor legal, siempre que sea honesta y precisa.
Documentos escritos a mano o antiguos
Muchos documentos, especialmente actas antiguas, están escritos a mano. Esto no es un problema. El traductor debe leer cuidadosamente y traducir lo que sea legible. Si algo no se entiende, se deja constancia.
Inventar palabras o suposiciones es un error grave. Inmigración compara traducción y original. Cualquier discrepancia puede generar dudas y retrasos innecesarios en tu proceso.
Diferencias según la etapa del proceso migratorio
No todas las etapas exigen lo mismo. Si envías documentos a inmigración dentro de Estados Unidos o al Centro Nacional de Visas, todo debe estar en inglés. Si envías documentos en español sin traducir, el paquete puede ser devuelto.
Esto aplica a solicitudes, evidencias y documentos civiles. Enviar algo sin traducir puede significar meses de retraso. Por eso es vital revisar todo antes de enviarlo.
Casos en corte de inmigración

Si tu caso está en corte de inmigración, la regla es la misma. Todo documento que presentes debe estar en inglés. Denuncias, cartas oficiales, reportes médicos o policiales deben traducirse completamente.
En corte no hay excepciones. Cualquier documento en otro idioma debe ir acompañado de su traducción certificada. Esto evita objeciones y problemas durante audiencias.
Entrevistas consulares y embajadas
Aquí ocurre una diferencia importante. Si tu entrevista es en una embajada o consulado, los documentos pueden presentarse en el idioma oficial del país donde se realiza la entrevista o en inglés.
Por ejemplo, si tu entrevista es en un país hispanohablante, puedes llevar documentos en español sin traducir. No es obligatorio traducirlos, salvo excepciones muy específicas.
Cuándo sí traducir para entrevistas consulares
Si presentas documentos en un idioma distinto al inglés y distinto al idioma del país de la entrevista, sí debes traducirlos. También debes traducir documentos judiciales o legales complejos, aunque estén en el idioma local.
Esto ocurre, por ejemplo, con certificados policiales de terceros países o documentos técnicos relacionados con procesos legales. En esos casos, la traducción evita confusiones.
Errores comunes que debes evitar

Uno de los errores más frecuentes es traducir de más. Muchas personas traducen conversaciones de mensajes, chats o correos sin que sea necesario. Eso implica gasto y tiempo perdido, sin aportar valor real al caso.
Otro error es usar traductores automáticos sin revisión humana. Estas herramientas cometen errores de contexto y terminología. Una traducción mal hecha puede generar solicitudes adicionales de evidencia.
Consejos prácticos para ahorrar dinero
Si tienes muchos documentos, busca a una persona de confianza que domine ambos idiomas. Un profesor de inglés, un colega bilingüe o un familiar pueden ayudarte. Esto reduce costos sin afectar la validez del trámite.
Revisa cada traducción antes de enviarla. Asegúrate de que la certificación esté incluida y firmada. Guarda copias de todo. La organización es clave para evitar contratiempos.
Qué enviar y qué guardar para la entrevista
Para solicitudes iniciales, envía copias del documento original junto con la traducción. No envíes originales a menos que se soliciten. En entrevistas, lleva siempre los originales por si el oficial los pide.
Estar preparado transmite seriedad y facilita el proceso. Muchos oficiales valoran cuando el solicitante lleva su documentación organizada y completa.
Traducciones bien hechas evitan retrasos

La traducción de documentos no debe ser un obstáculo. Con la información correcta, es un paso sencillo y económico. El problema no es la regla, sino la desinformación que circula alrededor del tema.
Si sigues estas pautas, evitarás devoluciones, solicitudes adicionales y dolores de cabeza. Una buena traducción no acelera tu caso, pero una mala traducción sí puede retrasarlo.
Claridad antes de enviar
Antes de enviar cualquier solicitud migratoria, revisa tus documentos con calma. Identifica cuáles necesitan traducción y cuáles no. Aplica las reglas según la etapa de tu proceso.
Una traducción correcta es una inversión en tranquilidad. No se trata de gastar más, sino de hacerlo bien. Con eso, tu proceso avanzará sin tropiezos innecesarios.