Diario al Día| Greenacres, Florida, Estados Unidos – Anita Maria Cetina, una colombiana de 24 años que trabajaba como niñera, realizó una videollamada con su hermana poco antes de abordar el Learjet 60 que se estrelló el 1 de noviembre en el condado de Palm Beach, tragedia en la que murieron las nueve personas que viajaban a bordo.
Durante aquella conversación, Anita le mostró a su hermana, Angie Ramirez Cetina, a los dos niños que cuidaba y el avión privado en el que viajaría junto a la familia para la que trabajaba, con destino a las Bahamas.
“Estaba muy contenta. Estaba realmente feliz porque nunca había estado en las Bahamas y, aunque estaba trabajando, no lo veía como trabajo. Lo disfrutaba”, contó Angie al recordar la conversación con su hermana.

La joven, cuyo nombre completo era Ana María Ramírez Cetina, se había graduado como ingeniera biomédica en Colombia. Su familia explicó que llegó a Estados Unidos hace aproximadamente dos años junto a su madre, buscando mejores oportunidades profesionales.
Ante las dificultades para ejercer su profesión en el extranjero, encontró empleo como niñera y comenzó a trabajar para la familia de Adam Robinson y Helen Sharp, quienes residían en Aspen, Colorado.
Una relación cercana con los niños que cuidaba
Según relató su hermana en una entrevista con Caracol Radio, Ana María sentía un cariño especial por la familia Robinson y disfrutaba compartir con los pequeños Emma, de 4 años, y Charlie, de 2.

La joven no consideraba aquella labor simplemente un empleo. Angie explicó que su hermana había desarrollado un vínculo afectuoso con los niños y con sus padres, a quienes quería profundamente.
Ese sentimiento también quedó reflejado en el comunicado difundido por los familiares de las víctimas, quienes destacaron la dedicación con la que Ana María cuidaba a los menores y señalaron que se había convertido en parte de la familia.
Su hermana vio imágenes del accidente antes de conocer la noticia
La última comunicación entre ambas ocurrió antes de que el avión despegara. Durante la videollamada, Ana María le mostró a Angie a los pequeños y el interior de la aeronave, mientras compartía su entusiasmo por el viaje.
Posteriormente, Angie vio imágenes del accidente y revisó la trayectoria del vuelo. Sin embargo, inicialmente no quería aceptar que su hermana pudiera encontrarse entre las personas que viajaban en el avión.

“Vi el accidente, vi la trayectoria del vuelo y, sinceramente, no quería aceptar que pudiera ser mi hermana la que estuviera en el avión”, recordó al hablar con The US Sun.
La confirmación llegó a través de una llamada a su madre durante la mañana del lunes 2 de noviembre, cuando la familia recibió la noticia de que Ana María viajaba en la aeronave siniestrada.
Angie también recordó que su hermana había estado a su lado durante el embarazo, el nacimiento de su hijo y su recuperación posterior. La joven sentía un cariño especial por su sobrino, con quien mantenía una relación muy cercana.
Nueve personas murieron en el accidente del Learjet 60
El avión privado salió del aeropuerto internacional de Austin-Bergstrom, en Texas, aproximadamente a las 10:37 de la mañana del 1 de noviembre, con destino al aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas.

A bordo viajaban siete pasajeros y dos tripulantes. Además de Ana María, murieron el empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie, y sus amigas Rachael Reed y Charmi Fehr.
La tripulación estaba integrada por el piloto Jeffrey Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20.
El Learjet 60 se precipitó cerca de Greenacres, en el condado de Palm Beach, alrededor de las 12:51 del mediodía. La aeronave impactó en una zona residencial y se produjo una explosión que quedó registrada en videos.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) informó que los pilotos habían reportado condiciones de hielo, turbulencia moderada y precipitaciones poco antes de la pérdida de control. Los investigadores examinan las circunstancias del vuelo, sin que se haya establecido todavía una causa definitiva.
En su actualización del 5 de noviembre, la NTSB informó que continuaban las labores de recuperación de los restos del avión cerca de Greenacres y que las piezas recuperadas serían trasladadas a un lugar seguro para su análisis.
