Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana – Autoridades y familiares investigan la muerte de una mujer de 75 años luego de recibir un tratamiento en un centro de medicina natural ubicado en Monseñor Nouel.

La víctima, Georgina Castillo Salazar, ingresó a la Fundación Misionera Campo Real para participar en un programa de desintoxicación que incluía enemas de café, ozono rectal, quelaciones y limpiezas hepáticas.

Este centro se encuentra en una zona montañosa de difícil acceso en el distrito municipal Villa Sonador.

La familia de la paciente, residente en San Francisco de Macorís, pagó más de 97,000 pesos por un paquete de cinco días, además de adquirir productos adicionales ofrecidos por la fundación.

Según el periodista Hansel García, quien denunció el caso en el programa «Esto No es Radio Show», la señora Castillo estaba en buen estado de salud antes de iniciar el tratamiento.

La situación se complicó cuando se le administró un brebaje natural por vía intravenosa.

Tras esta infusión, la paciente presentó sudoración y un marcado decaimiento, síntomas que el personal del centro atribuyó a una reacción natural del cuerpo y no atendieron con medidas médicas.

Además, se denunció que la fundación se negó a suministrarle la medicación habitual para la presión arterial, argumentando que no aceptaban medicamentos convencionales, lo que ha sido señalado como una posible negligencia.

La señora Castillo fue trasladada a una clínica en Bonao, donde llegó sin signos vitales tras sufrir una parada cardiorrespiratoria.

Hansel García identificó a Jenny Zapata, de nacionalidad colombiana, como directora del centro y señaló que no cuenta con exequátur ni registro en el Ministerio de Salud Pública para ejercer en el país.

El periodista hizo un llamado urgente a las autoridades del Ministerio de Salud Pública y al Ministerio Público para que inicien una investigación exhaustiva sobre la Fundación Misionera Campo Real, sus permisos y protocolos de atención.

Este caso ha generado preocupación sobre la regulación de los centros de medicina natural y espiritual en República Dominicana, especialmente en cuanto a la formación y autorización de los profesionales que laboran en estos espacios.

La familia de Georgina Castillo Salazar exige claridad y justicia, mientras que el periodista insiste en la necesidad de que las autoridades garanticen la seguridad de los pacientes que buscan terapias alternativas.

La denuncia pone en evidencia los riesgos que pueden derivarse de tratamientos de desintoxicación sin la supervisión adecuada y la importancia de que los pacientes estén informados sobre los posibles efectos y protocolos de seguridad.

Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del caso y determinar responsabilidades.

Se espera que en los próximos días se den a conocer los avances y medidas que se tomarán para regular este tipo de centros en el país.

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