Diario al Día| Bronx, Estados Unidos – Un incendio en Dekalb Avenue movilizó este jueves a cientos de rescatistas y obligó a evacuar un complejo residencial.
La emergencia comenzó poco antes de las 6:00 de la mañana del 20 de agosto, cuando los equipos recibieron una llamada que alertaba sobre humo en el último piso.
El FDNY desplegó una amplia operación en el área de Norwood, donde las llamas alcanzaron el sexto piso y el espacio situado entre el techo y la cubierta del edificio.
La respuesta alcanzó cuatro alarmas y reunió a 74 unidades y 231 integrantes entre bomberos y personal médico, según los datos ofrecidos durante la mañana.

Los equipos trabajaron durante más de dos horas en Dekalb Avenue para detener el avance de las llamas, que encontraron condiciones favorables para extenderse por el techo.
La operación obligó a los residentes de las tres estructuras que forman el complejo a salir de sus viviendas mientras los equipos avanzaban por diferentes zonas del inmueble.
Las autoridades reportaron cuatro personas con lesiones menores: dos residentes y dos bomberos. Todos fueron trasladados a hospitales del área para recibir atención.
Uno de los residentes relató que acababa de mudarse desde Carolina del Norte y todavía conservaba muchas de sus pertenencias dentro de cajas cuando comenzó la emergencia.
“Perdimos todo lo que estaba en cajas”, expresó George PickKaneo mientras observaba el trabajo de los bomberos, una escena que reflejaba la preocupación entre los vecinos.
Otro elemento complicó las labores en Dekalb Avenue. El edificio tenía aislamiento soplado, un material que puede retener calor y humo y dificultar su detección inmediata.
El subjefe asistente del FDNY, Paul Miller, explicó que ese aislamiento impidió que los residentes detectaran rápidamente lo que ocurría sobre sus apartamentos.
Además, las cámaras térmicas utilizadas por los bomberos tienen dificultades para identificar ciertos niveles de calor cuando existe una gruesa capa de ese aislamiento.
Cuando los equipos llegaron, encontraron que las llamas ya avanzaban rápidamente por el espacio superior. Entonces desplegaron mangueras y comenzaron a trabajar desde el techo.
Los bomberos realizaron un corte de contención sobre la cubierta para limitar la propagación hacia otra sección. También retiraron partes del techo y de los cielorrasos.
Durante la operación en Dekalb Avenue utilizaron varias líneas de agua y equipos especiales. El esfuerzo físico dejó a numerosos bomberos agotados tras varias horas de trabajo.
Sin embargo, otro problema llamó la atención de los responsables de la emergencia: dos vehículos estaban estacionados frente a hidrantes cercanos al edificio.
Miller aseguró que esa situación retrasó durante varios minutos la conexión de las mangueras. Los equipos tuvieron que maniobrar alrededor de los vehículos para obtener agua.
El funcionario recordó que cada minuto resulta importante en edificios antiguos. La estructura afectada tiene más de un siglo y contiene madera seca en la zona superior.
Las autoridades anunciaron que los dos vehículos serían retirados y sus propietarios recibirían las sanciones correspondientes por impedir el acceso directo a los hidrantes.
Mientras continuaban las labores en Dekalb Avenue, trabajadores del cercano North Central Bronx Hospital también enfrentaron dificultades para llegar a sus puestos.
El hospital no fue evacuado, pero la presencia de unidades de emergencia y otros cierres relacionados con trabajos viales limitaron temporalmente el acceso por algunas calles.

Varios residentes dijeron que no escucharon claramente las alarmas del edificio. Algunos despertaron por familiares, vecinos, olor a humo o por las advertencias de los bomberos.
Un vecino del quinto piso explicó que escuchó débilmente una alarma procedente de otro nivel, mientras otros describieron dificultades para desplazarse por pasillos con humo.
La Cruz Roja instaló asistencia para los residentes afectados y comenzó a atender a decenas de personas que necesitaban apoyo después de abandonar sus viviendas.
Los afectados podían acudir al Mosholu Montefiore Community Center, en 3450 Dekalb Avenue, para recibir alimentos y registrarse para alojamiento temporal seguro.
La situación quedó bajo control alrededor de las 8:05 de la mañana. Aun así, los equipos permanecieron en Dekalb Avenue realizando revisiones durante varias horas.
Registros municipales muestran además multas pendientes y diferentes infracciones vinculadas al complejo, entre ellas asuntos relacionados con elevadores, calderas y mantenimiento.
Las autoridades no habían establecido la causa durante las primeras horas. Los investigadores buscaban determinar exactamente dónde comenzó y cómo alcanzó la parte superior.
La investigación deberá aclarar si el origen estuvo en un apartamento o directamente en el espacio bajo el techo, mientras las familias esperan conocer cuándo podrán regresar.
Por ahora, Dekalb Avenue permanece como escenario de una amplia operación que dejó pérdidas materiales y residentes desplazados, pero sin reportes de lesiones que amenacen la vida.
