Diario al Día| Paramonga, Perú – La empresaria peruana Jennifer Yulisa Chinchay Cadillo, de 40 años, conocida cariñosamente como “Tita”, regresó de Estados Unidos a su tierra natal para celebrar su cumpleaños, reencontrarse con sus familiares y construir una casa para sus padres. Sin embargo, perdió la vida durante un asalto ocurrido el lunes 12 de octubre de 2026, después de retirar más de 15 mil soles de una entidad bancaria.
Jennifer había pasado más de 20 años viviendo en Estados Unidos, donde comenzó realizando trabajos de limpieza y terminó convirtiéndose en una empresaria con cuatro restaurantes de comida peruana y otros negocios.
Su regreso a Paramonga, provincia de Barranca de Perú, tenía un significado especial. Quería compartir con las personas que la vieron crecer y avanzar en uno de sus mayores proyectos familiares: ofrecerles una vivienda a sus padres.
La historia de Jennifer ha recibido atención en Perú, especialmente después de que su madre, María Esther Cadillo, mostrara durante una entrevista los vestidos, perfumes y maletas que su hija dejó en la casa familiar.

Dejó Perú a los 19 años y construyó una vida en Estados Unidos
Jennifer tenía apenas 19 años cuando decidió abandonar su país para buscar mejores oportunidades económicas en Estados Unidos.
Sus primeros años estuvieron marcados por el trabajo. Realizó labores de limpieza y otros oficios mientras reunía dinero para comenzar sus propios proyectos.
Con el tiempo, logró establecer cuatro restaurantes especializados en comida peruana, una empresa de servicios de limpieza y otro negocio dedicado al alquiler y venta de vehículos de transporte de carga.
Su trayectoria empresarial fue resultado de más de dos décadas de trabajo. A pesar de vivir lejos, nunca dejó de mantener contacto con sus familiares y amigos en Paramonga.
Su madre recordó que Jennifer siempre mostró interés por los negocios y que, desde joven, sus padres confiaban en que conseguiría salir adelante.
Además de sus responsabilidades empresariales, Jennifer era madre de familia. Sus hijas formaban parte de la vida que había construido durante sus años en el extranjero.

Regresó para celebrar sus 40 años y construir una casa para sus padres
Uno de los motivos principales de su reciente viaje era celebrar sus 40 años rodeada de familiares y amigos en Perú.
La empresaria organizó una celebración en la que compartió con personas cercanas y artistas locales. Durante la actividad utilizó tres vestidos diferentes, prendas que actualmente conserva su madre.
Pero el cumpleaños no era su único propósito. Jennifer también tenía planes de construir una vivienda para sus padres, un proyecto que representaba parte de lo conseguido durante sus años de trabajo en Estados Unidos.
La visita le permitió compartir nuevamente con sus seres queridos y recorrer los lugares donde había pasado su juventud.
Su madre acostumbraba recibirla cuando llegaba del extranjero. Aquellos encuentros eran importantes para una familia que había permanecido separada por la distancia durante muchos años.

El retiro de más de 15 mil soles y el asalto en Barranca
El lunes 12 de octubre, Jennifer salió acompañada de una amiga para realizar algunas diligencias. Según relató su madre al programa Domingo al Día, ambas habían desayunado antes de acudir al banco.
La empresaria retiró más de 15 mil soles en efectivo y posteriormente emprendió el recorrido hacia Paramonga en un automóvil blanco.
De acuerdo con las investigaciones de la Policía Nacional del Perú, varias personas habrían vigilado sus movimientos desde que realizó la operación bancaria.
Durante el trayecto, Jennifer tomó un camino y estacionó el vehículo. En ese momento apareció un desconocido que se desplazaba en una motocicleta.
El hombre intentó quitarle el bolso donde llevaba el dinero. Durante el asalto se produjo un forcejeo y el individuo utilizó un arma de fuego contra la empresaria.
El coronel Wilfredo Francisco Wyngart Ferruzo, jefe de la División Policial de Barranca, informó que Jennifer recibió tres impactos de proyectil.
Su acompañante también resultó lesionada en un brazo. Ambas fueron trasladadas a un establecimiento de salud, donde se confirmó que Jennifer había perdido la vida.
Las autoridades investigan el hecho como un posible caso de marcaje, una modalidad en la que varias personas vigilan a clientes de entidades bancarias para quitarles el dinero después de realizar retiros importantes.
Su madre conserva las maletas, los perfumes y los vestidos que dejó Jennifer
Uno de los testimonios más personales sobre la historia de Jennifer fue ofrecido por su madre, María Esther Cadillo, durante una entrevista transmitida por Domingo al Día.
La mujer permitió conocer la habitación donde descansaba su hija durante sus visitas a Perú. Allí permanecen varias de sus pertenencias, entre ellas maletas, perfumes, prendas de vestir y los vestidos de su último cumpleaños.
María Esther explicó que todavía recuerda los momentos cotidianos que compartían cuando Jennifer estaba en casa.
“Es como si ella estuviera sentada ahí”, expresó la madre al recordar la presencia de su hija en la vivienda familiar.
Durante la entrevista, mostró los vestidos que Jennifer había utilizado en su celebración de cumpleaños y explicó lo difícil que resultaba guardar aquellas prendas.
También recordó las ocasiones en que su hija le anunciaba que viajaría desde Estados Unidos. Cada regreso representaba una oportunidad para compartir después de meses de distancia.
Ahora, su principal petición es que las autoridades identifiquen a todas las personas involucradas en el asalto.
María Esther también habló de sus nietas y de su compromiso de acompañarlas tras lo ocurrido con su madre.

Su padre recuerda el esfuerzo de su única hija mujer
Raúl Chinchay, padre de Jennifer, también ofreció declaraciones sobre la vida de su hija y los proyectos que había logrado desarrollar.
El hombre recordó con orgullo cómo Jennifer comenzó trabajando en Estados Unidos y consiguió establecer diferentes negocios.
Según su testimonio, disfrutaba compartir paseos y conversaciones con ella durante sus visitas a Paramonga.
Raúl explicó que Jennifer era su única hija mujer y que verla avanzar profesionalmente representaba una gran satisfacción para él.
El padre pidió que las autoridades continúen trabajando hasta identificar y detener a todos los responsables del hecho.

En Paramonga la conocían por sus actividades solidarias
Jennifer no solamente era conocida por sus negocios. Durante sus visitas a Perú también dedicaba tiempo y recursos a organizar actividades para familias necesitadas.
En las celebraciones navideñas acostumbraba preparar encuentros para niños, entregar juguetes, repartir canastas y ofrecer ropa a personas con recursos limitados.
Estas iniciativas beneficiaban a residentes de Paramonga y también llegaron a sectores de Comas, en Lima.
Por su participación en estas actividades, algunas personas de la comunidad la llamaban “el ángel de Paramonga”.
Una amiga de la empresaria recordó durante una manifestación que Jennifer era una persona sociable, cercana a sus conocidos y comprometida con ayudar a los niños durante las festividades.
También pertenecía a la hermandad de la Virgen de la Merced, una organización religiosa con la que mantenía vínculos en su localidad.
Detienen a un hombre señalado por seguir a la empresaria
Como parte de las investigaciones, agentes del Departamento de Investigación Criminal de Barranca detuvieron a Kennedy Ibrahim Palacios León, de 36 años y nacionalidad venezolana.
Según las autoridades, el hombre habría participado en el seguimiento de Jennifer utilizando la apariencia de un mototaxista antes de que ocurriera el asalto.
El detenido es investigado por su presunta relación con una organización denominada Los Desalmados del Norte Chico.
Durante el registro de su vivienda, los agentes encontraron tres teléfonos celulares, municiones, presuntas sustancias ilícitas y artefactos explosivos.
Los investigadores analizan los dispositivos electrónicos para establecer posibles comunicaciones entre el sospechoso y otras personas relacionadas con el hecho.
El coronel Wyngart Ferruzo explicó que la Policía considera que varias personas pudieron participar en la planificación y ejecución del robo.
Las diligencias también buscan identificar al hombre que interceptó directamente el automóvil de Jennifer.
Familiares y vecinos de Paramonga exigen justicia para Tita
La historia de Jennifer motivó movilizaciones de residentes de Paramonga, quienes recorrieron las calles con carteles y banderolas para solicitar la identificación de todos los involucrados.
Durante las actividades, amigos y conocidos recordaron su trayectoria como empresaria, sus visitas desde Estados Unidos y las ayudas que ofrecía a familias de la zona.
Integrantes de la hermandad de la Virgen de la Merced también acompañaron a sus familiares durante el recorrido de despedida hacia el cementerio.
Para su familia, el viaje que Jennifer había organizado para celebrar sus 40 años y construir una casa para sus padres terminó dejando inconcluso aquel proyecto.
En la vivienda familiar permanecen los vestidos de su cumpleaños, sus perfumes y las maletas que utilizaba cuando viajaba desde Estados Unidos.
Su madre, María Esther Cadillo, mantiene una petición concreta: que todas las personas involucradas respondan ante la justicia.
Mientras tanto, la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público continúan investigando el asalto, revisando los teléfonos incautados y buscando a los demás sospechosos relacionados con lo ocurrido el 12 de octubre en Barranca.
