Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – El joven dominicano Luis Jerónimo, oriundo de Los Alcarrizos, compartió su experiencia tras intentar llegar cinco veces a Estados Unidos por rutas migratorias irregulares, sin lograr su objetivo.

Durante una entrevista en el programa Más allá de las redes, explicó que realizó tres viajes en yola hacia Puerto Rico y posteriormente emprendió dos recorridos por la ruta de México.

Su historia comenzó en 2020, cuando las dificultades económicas y las responsabilidades familiares lo llevaron a buscar oportunidades fuera de República Dominicana.

Las dificultades económicas que motivaron sus viajes

Jerónimo contó que se convirtió en padre a los 19 años, situación que lo llevó a interrumpir sus estudios para comenzar a trabajar y atender las necesidades de su hija.

Antes de intentar emigrar, trabajó como empacador en Jumbo de Ágora Mall y también realizó labores de mantenimiento en ese centro comercial.

Sin embargo, los empleos temporales y los períodos sin ingresos complicaron su situación. En 2020, cuando nuevamente se encontraba desempleado, un familiar le habló sobre los viajes en embarcaciones hacia Puerto Rico.

Según explicó, su intención era establecerse en Estados Unidos, conseguir trabajo y enviar dinero para ayudar a sus padres y mantener a su hija.

Tres intentos de llegar a Puerto Rico en yola

El primer viaje ocurrió en 2020. Luis aseguró que pagó 20,000 pesos para reservar un espacio en una embarcación que transportaba aproximadamente 45 personas.

Antes de salir, permaneció varios días esperando en una zona apartada, sin comunicación con sus familiares y sin conocer con precisión cuándo comenzaría el recorrido.

La travesía duró alrededor de 18 horas. Cuando estaban próximos a Puerto Rico, fueron interceptados por las autoridades migratorias y posteriormente regresados a territorio dominicano.

A pesar de esa experiencia, decidió intentarlo nuevamente aproximadamente un mes después.

En su segundo recorrido, relató que la embarcación tuvo dificultades con el combustible y fue interceptada durante la noche. Los ocupantes terminaron nuevamente en República Dominicana.

El tercer intento también terminó con una intervención de las autoridades, esta vez cerca de isla de Mona.

Jerónimo explicó que los trasladaron a una embarcación oficial, donde permaneció aproximadamente siete días antes de ser entregado a las autoridades dominicanas.

Durante esos viajes, su familia vivía pendiente de su regreso. Su madre, según recordó, le entregaba escritos con los salmos 23 y 91 para que los llevara consigo.

Dos recorridos por México en busca de otra oportunidad

Después de abandonar los viajes marítimos, Luis decidió probar una ruta diferente, utilizando vuelos comerciales y desplazamientos terrestres por Centroamérica.

En su primer recorrido ingresó a Guatemala y posteriormente continuó hacia México, donde buscaba trasladarse hasta Tijuana.

Sin embargo, fue retenido por agentes migratorios en la capital mexicana cuando esperaba abordar otro avión.

Según su testimonio, las autoridades detectaron que no tenía el registro migratorio correspondiente a su entrada al país.

Por esta situación permaneció 10 días bajo custodia migratoria antes de ser devuelto a República Dominicana.

También recordó que, poco después de su salida, ocurrió un incendio en el centro migratorio donde había permanecido.

Lejos de abandonar su propósito, aproximadamente un mes después decidió emprender otro viaje, esta vez por El Salvador.

Denuncia un episodio con un empleado de seguridad

Antes de abordar el avión hacia El Salvador, Jerónimo aseguró que fue detenido para una revisión de documentos en el aeropuerto dominicano.

De acuerdo con su relato, personal migratorio le permitió continuar, aunque había sido interrogado sobre sus viajes anteriores.

También denunció que un empleado de seguridad lo llevó a un baño y le solicitó dinero, advirtiéndole que podría impedirle continuar su recorrido.

Luis afirmó que rechazó la solicitud porque únicamente llevaba el dinero necesario para viajar. Finalmente, pudo abordar el vuelo.

Al llegar a El Salvador, coincidió con otros dominicanos que realizaban un recorrido similar, entre ellos una persona de su mismo sector en Los Alcarrizos.

Con ese grupo logró continuar hasta México, donde decidió permanecer en lugar de intentar cruzar inmediatamente hacia Estados Unidos.

Trabajó casi tres años en territorio mexicano

Jerónimo señaló que su segundo viaje a México ocurrió en 2023 y que permaneció allí durante aproximadamente dos años y varios meses.

Durante ese período consiguió empleo cargando camiones de una empresa de bebidas y realizando otras labores para sostenerse económicamente.

En sus primeros días tuvo dificultades para encontrar alojamiento y llegó a dormir sobre un colchón dentro de un gimnasio.

Con el tiempo logró adaptarse, aunque aseguró que la inseguridad en la zona fronteriza donde residía le causaba preocupación.

Según contó, presenció situaciones relacionadas con grupos delictivos y recibió propuestas para participar en actividades irregulares, pero decidió mantenerse alejado de ellas.

Durante su estancia en México también se convirtió en padre de un niño, quien actualmente tiene dos años y permanece en ese país.

Aunque todavía tenía el deseo de llegar a Estados Unidos, reconoció que el temor a los problemas de seguridad terminó influyendo en su decisión de no cruzar la frontera.

Regresó a Los Alcarrizos y comenzó a trabajar en motocicleta

Finalmente, Luis decidió regresar voluntariamente a República Dominicana después de pasar varios años lejos de su familia.

Para hacerlo, acudió a las autoridades migratorias mexicanas, que gestionaron su retorno al país.

En la entrevista contó que llevaba aproximadamente seis meses de regreso y que inicialmente tuvo dificultades porque no contaba con empleo ni recursos suficientes para comprar una motocicleta.

Por esa razón solicitó ayuda a un artista que anteriormente lo había apoyado con alimentos durante la pandemia.

Según explicó, esa persona le compró una motocicleta, lo que le permitió comenzar a generar ingresos ofreciendo servicios de transporte mediante una aplicación.

El joven aseguró que actualmente se encuentra concentrado en trabajar, compartir con sus familiares y recuperar la estabilidad económica que buscó durante años fuera del país.

También expresó que uno de los momentos más difíciles de toda su experiencia fue permanecer lejos de su hija y de sus padres durante tanto tiempo.

Al referirse a otros jóvenes interesados en emigrar por rutas irregulares, recomendó pensar cuidadosamente en los riesgos y tomar en cuenta a sus familias antes de decidir.

Luis Jerónimo sostuvo que ya no tiene planes de repetir esos recorridos y que, si en el futuro se presenta la oportunidad de viajar nuevamente, espera hacerlo por una vía legal.

Por ahora, continúa trabajando con su motocicleta en República Dominicana, mientras mantiene comunicación con su hijo que reside en México.

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