Diario al Día | Villa Riva, República Dominicana — El caso doña Rosa registra un nuevo avance a siete días de la desaparición de Rosa Marte en Barraquito, Limón del Yuna.
El Coronel Diego Pesqueira, vocero de la Policía Nacional, informó que la investigación se encuentra «muy avanzada».
Las autoridades continúan rastreando el teléfono de la mujer, conocida como «doña Rosa», y revisando cámaras de seguridad.
Este seguimiento se produce después de que el hecho pasara de un presunto secuestro exprés a un posible conflicto familiar interno.

La sospecha recae sobre la nuera de la víctima, identificada previamente como Mariely Figuereo Ramírez, presunta militar de la Fuerza Aérea.
En declaraciones a la prensa, Pesqueira detalló los esfuerzos de la DICRIM y el Ministerio Público en la búsqueda.
«Se ha estado rastreando, dando seguimiento a través de la celda, de lo que es el teléfono, de lo que es la movilidad de esta señora», explicó el oficial.
Añadió que se levantaron grabaciones de cámaras en una parada de autobús donde la mujer estuvo presente.

Pese a los señalamientos comunitarios contra la nuera militar, el coronel evitó confirmar sospechosos formales en el caso doña Rosa.
«Nosotros no podemos hacer acusaciones sin contar con las órdenes», sentenció ante los periodistas presentes.
Sin embargo, reveló que se han realizado múltiples interrogatorios dentro de la pesquisa.
También indicó que vigilan a «una en especial que es de interés particular en este caso».

Aclaró, no obstante, que formalmente «una persona detenida no tenemos hasta el momento».
Consultado sobre operativos de búsqueda detectados por la prensa en la provincia de San Juan de la Maguana, el vocero declinó dar detalles.
«Tenemos que proteger el proceso investigativo, tenemos que esperar que salgan órdenes judiciales», advirtió.
«No podemos violentar el debido proceso porque si no el caso […] se puede viciar y luego se puede caer en los tribunales», agregó.
Esta cautela discursiva busca construir un expediente sólido, basado en triangulación de celdas telefónicas y videovigilancia, que resista el escrutinio judicial.
Finalmente, Pesqueira envió un mensaje de empatía a la comunidad de Barraquito, que exige respuestas tras una semana de angustia.
«Es muy difícil tener un familiar desaparecido. Y es prácticamente algo muy desesperante», reconoció el oficial.
Garantizó que el Ministerio Público trabaja incesantemente en el caso doña Rosa.
«Esperamos poder encontrar a doña Rosa y devolverla sana y salva a sus familiares», expresó el vocero policial.
El desarrollo de esta actualización se produce mientras residentes de Barraquito continúan congregados exigiendo justicia.
Temen que el estatus militar de la señalada pueda influir en el desenlace del proceso judicial.
Por ahora, ni la identidad completa de la presunta implicada ni el paradero de la víctima han sido confirmados oficialmente por la Policía Nacional.
Mientras las autoridades avanzan con cautela entre pruebas técnicas y presión comunitaria, ¿logrará finalmente la investigación esclarecer el paradero de doña Rosa?
