#INTERNACIONAL Diario al Día | Caracas, Venezuela – Un video grabado el día de ayer martes mostró el momento en que el cielo sobre Caracas adquirió un tono rojo intenso durante el atardecer, en medio de las tareas de rescate por los terremotos que sacudieron el país la semana pasada y que han marcado la rutina de emergencia en la capital venezolana.

La grabación, obtenida por testigos presenciales y verificada por agencias internacionales, revela un fenómeno atmosférico inusual sobre la ciudad mientras continúan las labores de búsqueda de sobrevivientes.

Reuters confirmó la autenticidad de las imágenes tras cotejar el terreno, los edificios y el trazado de las carreteras con material de archivo y datos satelitales.

Señalan que el fenómeno corresponde al llamado “candilazo“, un efecto visual provocado por la dispersión de Rayleigh, un proceso físico que explica por qué los atardeceres pueden adquirir tonalidades rojas muy intensas.

El comunicador de República Dominicana, La Vega Mundial, conocido como “Wiu Wiu”, se sorprendió tras lo ocurrido y subió un video explicando el inusual fenómeno.

“Es una dispersión óptica llamada dispersión de Rayleigh. Sucede cuando la luz del sol tiene que viajar a largas distancias en la atmósfera tanto como cuando conecta con la tierra. Ahí entra la nubosidad, los cambios de clima, y por eso se da ese tono rojo”, dijo el comunciador.

El fenómeno coincidió con la fase más crítica de las tareas de rescate tras los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que impactaron Venezuela
El fenómeno coincidió con la fase más crítica de las tareas de rescate tras los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que impactaron Venezuela

Según los metadatos del archivo original, la filmación corresponde al 30 de junio de 2026 y muestra el cielo teñido de rojo sobre Caracas durante la puesta de sol.

El video, en formato vertical, fue difundido por la cuenta CALZADOS JDY SPORT CCS, cuyo crédito aparece en pantalla, en un escenario profundamente condicionado por los terremotos que afectaron al país.

El fenómeno coincidió con la fase más crítica de las tareas de rescate tras los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que impactaron Venezuela con segundos de diferencia.

La grabación, obtenida por testigos presenciales y verificada por agencias internacionales, revela un fenómeno atmosférico inusual
La grabación, obtenida por testigos presenciales y verificada por agencias internacionales, revela un fenómeno atmosférico inusual

Las estimaciones de la NASA indican que aproximadamente 59.000 edificios sufrieron daños o fueron destruidos, con afectaciones visibles incluso desde el espacio.

La devastación se extiende por varias regiones del país y ha dejado un panorama de crisis prolongada. El gobierno liderado por la presidenta interina Delcy Rodríguez informó que, en la fecha actual, se han confirmado la pérdida de más de 2,200 personas, y miles resultaron heridas, mientras que cerca de 16.000 habitantes quedaron sin hogar.

De acuerdo con el balance oficial, el número de heridos supera los 10.500 y todavía muchísimas personas permanecen desaparecidas.

Las cifras podrían incrementarse a medida que avanzan las labores de recuperación de cuerpos, según reconocieron voceros oficiales y organismos internacionales que siguen de cerca los efectos de los terremotos.

Las operaciones de búsqueda continúan con la participación de miles de socorristas venezolanos y equipos de emergencia enviados desde más de 30 países.

El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla del Tindaro, advirtió sobre la magnitud del escenario:

“Sin duda estamos ante una cifra superior a la comunicada”. También confirmó la adquisición de 10.000 bolsas para cadáveres para enfrentar la emergencia derivada de los terremotos.

Mientras tanto, la crisis humanitaria afecta a cientos de miles de personas que perdieron sus viviendas o sufrieron daños materiales.

El gobierno habilitó 15 refugios temporales en el estado de La Guaira y otros 55 en el resto del país, en respuesta directa a los efectos de los terremotos que dejaron comunidades enteras desplazadas.

El Sistema de Información Geográfica de Esri Venezuela calcula que unas 595.000 personas resultaron afectadas, entre ellas 133.000 menores de edad.

Por su parte, Unicef estima que 1,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, de las cuales 680.000 son niños, en un contexto todavía marcado por los terremotos y sus consecuencias.

El Comité Internacional de Rescate alertó que los servicios médicos están desbordados, los refugios se encuentran a plena capacidad y los servicios de agua y electricidad permanecen interrumpidos en las zonas más golpeadas.

La magnitud de la respuesta internacional aún no cubre la totalidad de las necesidades derivadas de los terremotos.

El gobierno venezolano aseguró que logró restablecer el 90% del suministro eléctrico y distribuyó más de tres millones de litros de agua en las zonas afectadas.

Además, se reportan 855 edificios con daños severos y 189 colapsados por completo, cifras que reflejan el impacto persistente de los terremotos.

El sistema de monitoreo de Esri Venezuela elevó las cifras a 924 edificaciones afectadas, incluidas 226 con pérdida total.

A esto se suma la actividad sísmica posterior, con cerca de 700 réplicas registradas desde el doble evento principal, lo que mantiene la alerta activa tras los terremotos iniciales.

El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el último sismo relevante la mañana del lunes, sin reportes de nuevos daños significativos.