Diario al Día | La Vega, República Dominicana – La intervención de la Policía Nacional durante un operativo en el que murió Marqui Abraham García Gil, conocido como “Maqui”, ha reactivado el debate público en la provincia de La Vega, donde el caso ha generado reacciones encontradas entre autoridades, familiares y ciudadanos que siguen de cerca las circunstancias del hecho ocurrido recientemente.
De acuerdo con informaciones oficiales, el joven era buscado por su presunta implicación en varios hechos delictivos registrados en la zona.

Estos hechos incluyen su supuesta participación en el asalto a una banca deportiva ocurrido el pasado 25 de mayo en el centro de La Vega.
En ese contexto, la Policía Nacional lo señalaba como una persona armada y considerada de alta peligrosidad, motivo por el cual se había activado un proceso de localización.
Las autoridades también indicaron que, tras el hecho delictivo, circularon videos captados por cámaras de vigilancia en los que se observaba a varios individuos vinculados a acciones ilícitas.

Según esos reportes, dichas imágenes fueron utilizadas como parte del trabajo de identificación de sospechosos por parte de la Policía Nacional, integrándose al proceso de investigación que se venía desarrollando en la provincia.
Posteriormente, la Policía Nacional informó que el joven fue localizado durante un operativo y que, al momento de la intervención, presuntamente portaba un arma de fuego.
La versión oficial sostiene que la muerte se produjo en medio de un intercambio de disparos con los agentes actuantes, en el marco de la operación desplegada para su captura.

Sin embargo, la versión ha sido rechazada por los familiares del fallecido, quienes aseguran que no existió enfrentamiento alguno.
El padre del joven, Santos García, ha insistido en que su hijo fue ejecutado, lo que contrasta directamente con la versión de la Policía Nacional.
Esta postura familiar ha alimentado el reclamo de una investigación más profunda que permita esclarecer lo sucedido.
En medio de la controversia, el caso ha generado un amplio debate en La Vega, donde sectores de la población han expresado opiniones divididas.
Por un lado, algunos respaldan la actuación de la Policía Nacional en operativos contra personas señaladas por actividades delictivas, mientras otros ciudadanos insisten en la necesidad de revisar cada detalle del procedimiento para garantizar transparencia y respeto a los derechos fundamentales.
Las autoridades del Ministerio Público, junto con los organismos competentes, han iniciado el análisis de evidencias, testimonios y grabaciones de seguridad vinculadas al caso.
Mientras avanzan las investigaciones, el expediente continúa bajo revisión institucional y social, en un escenario donde la Policía Nacional permanece en el centro del escrutinio público.
El desenlace del caso dependerá de la valoración de las pruebas recopiladas y de las conclusiones que emitan las autoridades encargadas de la investigación.
