Diario al Día | La Vega, República Dominicana – La actuación de la Policía Nacional en un hecho ocurrido en el sector Hatico, donde falleció Mayki Abram Gil, de 35 años, ha generado una fuerte ola de indignación comunitaria.
Mientras, la familia del joven insiste en que el caso debe ser revisado con total transparencia. En medio del reclamo social, la Policía Nacional mantiene su versión oficial sobre lo ocurrido, lo que ha profundizado el debate en la zona.
La Policía Nacional volvió a ser mencionada por los familiares como parte central del reclamo de justicia tras el hecho que ha sacudido a la comunidad.

El suceso ha puesto en el centro de la discusión la intervención de la Policía Nacional, luego de que allegados de la víctima aseguraran que el joven no representaba una amenaza al momento de los hechos.
Según el relato del padre, Santos García, su hijo fue ultimado dentro de una vivienda tras acercarse a los agentes sin oponer resistencia, lo que ha intensificado las denuncias de presunta actuación irregular por parte de la Policía Nacional.

Visiblemente afectado, el padre del fallecido sostuvo: “Mi hijo levantó la mano y de una vez lo ejecutaron. Ahí mismo comenzaron a dispararle. Eso que dice la Policía de un intercambio de disparos es una mentira”, y pidió que la Policía Nacional permita una investigación independiente que aclare lo sucedido.
La familia insiste en que la versión oficial no coincide con los hechos observados por testigos del entorno.
Los parientes de Mayki Abram Gil, quien trabajaba como gomero, afirman que una cámara de seguridad captó el momento del incidente y que esas imágenes contradicen la versión ofrecida por la Policía Nacional.
De acuerdo con sus declaraciones, el video mostraría que no hubo enfrentamiento ni acciones que justificaran el uso letal de la fuerza, lo que ha incrementado la exigencia de una revisión exhaustiva del material audiovisual.
Además, la familia denunció que, tras el hecho, agentes de la Policía Nacional habrían regresado al lugar para retirar varias evidencias, una situación que ha generado mayor desconfianza y preocupación entre los residentes de Hatico.
Esta acción ha sido interpretada por los denunciantes como un elemento que complica aún más la necesidad de transparencia en el proceso investigativo.
La consternación se ha extendido entre vecinos, amigos y allegados del joven, quienes exigen que el caso no quede impune.
En ese contexto, el papel de la Policía Nacional vuelve a ser cuestionado por la comunidad, que reclama respuestas claras y una investigación que determine responsabilidades de manera objetiva, sin influencias externas.
Mientras tanto, la Policía Nacional sostiene su versión de que el fallecimiento ocurrió durante un supuesto intercambio de disparos.
Sin embargo, los familiares reiteran que se trató de una intervención letal fuera de los protocolos que ellos consideran adecuados, y aseguran que las grabaciones de las cámaras de vigilancia serán clave para establecer la verdad de los hechos.
El cuerpo de Mayki Abram Gil fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), en Santiago, República Dominicana, donde se le practica la autopsia correspondiente.
En paralelo, crecen los llamados dirigidos a la Policía Nacional y al Ministerio Público para que se lleve a cabo una investigación profunda e imparcial que permita esclarecer lo ocurrido y responder a las demandas de justicia que surgen desde Hatico.
