Diario al Día | Azua, República Dominicana — El caso Rosa Marte suma un nuevo capítulo tras el aplazamiento de la audiencia de medida de coerción contra la sargento Mariely Figuereo, señalada como responsable de la muerte de su suegra.
La Oficina de Atención Permanente del distrito judicial de Azua pospuso para el jueves 30 el conocimiento de la medida contra la militar acusada.
El tribunal justificó la decisión para que la defensa de la imputada pueda preparar los presupuestos legales correspondientes al proceso judicial.
Este seguimiento se produce después de que, como se reportó inicialmente, el cuerpo sin vida de Rosa Marte fuera hallado en Las Guanábanas, Azua.

La víctima, de 67 años, había sido reportada como desaparecida el 9 de julio tras salir de su vivienda bajo un engaño urdido por su nuera.
El procurador fiscal de Azua confirmó a la salida del tribunal que la fiscalía solicita un año de prisión preventiva contra Figuereo.
«La audiencia fue suspendida para el próximo jueves 30 a los fines de darle oportunidad a la defensa de que presente presupuestos», declaró el funcionario.
Agregó que existen «demasiados» elementos que incriminan a la imputada en un hecho que calificó como complejo y que ha «consternado al país entero».

La salida de los abogados y familiares del recinto judicial provocó la reacción inmediata de decenas de residentes de Barraquito y Villa Riva.
Entre empujones, llantos y un cerco policial, la multitud gritó de forma reiterada «¡Queremos 40!», exigiendo la pena máxima para la acusada.
Junior Rosario, vecino de la víctima, expresó visiblemente alterado: «Anoten la fecha, Dios se va a encargar de este caso en la cárcel».
«Este es el sentir de Barraquito, todo el Bajo Yuna, la provincia Duarte y el país, pidiendo justicia por este cruel asesinato», añadió Rosario.
Otro comunitario, con camisa blanca y gafas de sol, cuestionó la respuesta judicial ante las cámaras presentes en el lugar.
«¿Dónde está la justicia? Va y la secuestra a las 7 de la mañana, la tiene secuestrada 9 días, 12 días, aparece, ahora no pueden trancarla», reclamó.
Un manifestante adicional detalló la logística de la protesta comunitaria: «Vinimos con tres minibuses, el jueves venimos con cinco».
El operativo policial desplegado incluyó cascos y chalecos de protección, formando un cordón humano estrecho para trasladar a la acusada.
El dispositivo buscó evitar que la multitud, agitada y con personas de distintas edades, tuviera contacto directo con la imputada.
Durante el traslado hacia una camioneta patrullera identificada como «Corredor Azua-San Juan», el rostro de Figuereo permaneció completamente resguardado.
Como se detalló previamente, Figuereo es sargento de la Fuerza Aérea, condición que ha intensificado la indignación de los residentes.
La comunidad percibe un riesgo de encubrimiento por el estatus militar de la acusada y reclama que las autoridades actúen con firmeza.
Algunos manifestantes llegaron a pedir que «el presidente de la República tiene que hacerse eco» de este hecho que enluta a Barraquito.
El caso Rosa Marte había sido vinculado previamente a un presunto trasfondo de celos y a un posible motivo económico familiar.
Un préstamo reciente de 200 mil pesos tomado por la víctima para reparar su vivienda también forma parte de las investigaciones.
Con la nueva fecha fijada para el jueves 30, la comunidad de Azua y del Bajo Yuna promete regresar en mayor número.
¿Logrará la fiscalía sostener ante el tribunal los elementos que califica como determinantes para obtener la prisión preventiva solicitada?
¿Logrará la justicia dominicana esclarecer completamente lo ocurrido antes de que concluya el proceso fijado para el próximo jueves?
