Diario al Día | Santiago, República Dominicana — Un tribunal en Santiago dictó sentencia contra el cabo de la Policía Nacional Juan Ramón Pascual Ramírez, tras ser declarado responsable de agredir a un reportero gráfico durante la cobertura de un incendio en 2024.
La resolución judicial establece una condena de 60 días de prisión, una multa de 60 pesos dominicanos y una indemnización de 100,000 pesos dominicanos a favor del comunicador Roberto Reyes, quien forma parte del equipo de José Gutiérrez en CDN.
Los hechos ocurrieron en agosto de 2024, cuando Reyes realizaba la cobertura periodística de un incendio en las cercanías del Mercado Modelo y la plaza El Sombrerero, en Santiago.
De acuerdo con el expediente judicial, el agente policial ejerció maltrato físico contra el reportero gráfico mientras este cumplía con su labor informativa en el lugar del siniestro.
Además de la agresión física, el uniformado habría proferido insultos contra las periodistas Maricela de la Cruz y Amparo Infante, quienes también se encontraban en el sitio cubriendo el evento.
Durante la lectura de la sentencia, el juez enfatizó los límites que deben respetar las fuerzas públicas en su interacción con la ciudadanía y la prensa. «Los excesos en la labor preventiva de la policía son sancionados con severidad por el Código Penal«, señaló el magistrado.
El juez aclaró que el uso excesivo de la fuerza se configura cuando no resulta necesario para la situación, subrayando la importancia de respetar los derechos de los comunicadores.
Tras conocer la sentencia fuera de la sala, Roberto Reyes manifestó su inconformidad con la pena impuesta, expresando que esperaba una sanción más severa debido a la gravedad de los hechos.
El reportero destacó la necesidad de establecer un precedente firme que proteja a los periodistas y evite que otros profesionales enfrenten situaciones similares durante el ejercicio de su trabajo.
La decisión judicial ha generado reacciones en organizaciones defensoras de la libertad de expresión y en sectores del gremio periodístico dominicano, que habían solicitado sanciones contra el agente por considerar que su conducta atentó contra el libre ejercicio del periodismo.
Este fallo representa un paso importante en la protección de comunicadores durante coberturas de alto riesgo en el país, aunque queda por ver si contribuirá a prevenir futuros excesos de fuerza contra periodistas en el desempeño de sus funciones.
