Diario al Día | Santo Domingo Oeste, República Dominicana — Familiares exigen justicia tras el hallazgo de una adolescente hallada muerta en el río Ozama.

La comunidad de Villa Liberación, en el sector Los Solares, quedó consternada por la noticia. La víctima fue identificada como Karianny González Torres, de 13 años.

La menor había salido a jugar con otros niños del vecindario. Tres días después, su cuerpo apareció en la zona de El Tamarindo, sobre el río Ozama.

El cuerpo presentaba avanzado estado de descomposición al momento del hallazgo. La familia rechaza la versión de un ahogamiento accidental.

Katherine González Torres, madre de la joven, declaró entre lágrimas que un grupo de menores la empujó al agua. Además, aseguró que golpearon a su hija con un palo cuando intentaba salir.

«El coro de niños, hay unos que me la empujó para el río y cuando mi niña se quería salvar, vino uno y me le dio por la mano con un palo», relató la madre visiblemente afectada.

La madre exige que las autoridades investiguen a fondo lo ocurrido. Por lo tanto, insiste en que el caso no puede quedar como un simple accidente.

Lidia de Oleo, abuela de la adolescente, denunció un pacto de silencio entre los menores que acompañaban a la víctima ese día. Según su testimonio, los niños sabían desde el primer momento que la joven se había ahogado.

«Desde el mismo día supieron que la niña se ahogó y tenían todo eso tapado y no nos decían nada, y veían a su mamá desesperada», afirmó de Oleo.

Vecinos como Elisandra Jiménez describieron a Karianny como una niña amorosa y tranquila. También señalaron que padecía una condición mental especial, lo que aumentaba su vulnerabilidad frente a otros menores.

La tragedia revive una herida familiar previa. María Torres, tía de la menor, reveló que la abuela materna de Karianny sufrió un destino similar en junio de 2019.

La abuela desapareció en Sabana Perdida y su cuerpo fue hallado después bajo un puente, también en las aguas del río Ozama. Ese caso, según la familia, nunca se esclareció.

«Se desapareció, apareció abajo del puente muerta y no se hizo justicia, se quedó así», relató María Torres con indignación.

Katherine González Torres vinculó ambos hechos al reclamar justicia. «Mi mamá la mataron hace siete años, en la misma situación, y se quedó esto impune. Yo quiero que se le haga justicia a mi niña», sentenció.

La familia teme que, como ocurrió en 2019, el nuevo caso también quede sin respuesta institucional. Por ello, insisten en que se investigue a fondo cada detalle.

El cuerpo de la adolescente fue sepultado la tarde del martes. El sepelio estuvo marcado por el dolor comunitario y los reclamos de justicia de familiares y amigos.

El periodista Ronny de la Rosa, del equipo de Noticias RNN, informó que las autoridades iniciaron una investigación formal para esclarecer la muerte de la menor.

Las autoridades correspondientes buscan determinar responsabilidades sobre lo sucedido. Sin embargo, la familia sostiene que no descansará hasta obtener respuestas concretas.

El antecedente de 2019 pesa sobre el ánimo de los allegados. En consecuencia, exigen que este caso no corra la misma suerte de impunidad.

Vecinos describen a la adolescente como una niña sana, sin conflictos con nadie en la comunidad. No obstante, su desaparición y posterior muerte generaron consternación generalizada en el sector.

Finalmente, la familia de la adolescente hallada muerta espera que la investigación en curso arroje resultados distintos a los del caso anterior, y que se identifique a los responsables del hecho.

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