Diario al Día | Bogotá, Colombia – Trece personas, entre ellas ciudadanos dominicanos, fueron condenadas a prisión por su participación en una red internacional dedicada a las peleas de perros, actividad ilegal en Colombia.
Las autoridades judiciales establecieron que los implicados organizaron y financiaron un evento clandestino en una finca del municipio de La Calera, donde se llevaron a cabo enfrentamientos entre animales que causaron daños graves y la muerte de varios caninos.
La investigación estuvo a cargo del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal, que reconstruyó los hechos ocurridos el 14 de marzo.
Según el expediente, los organizadores acondicionaron la finca para recibir espectadores, con áreas destinadas a alimentos, bebidas y espacios reservados para observar las peleas.
Además, instalaron una estructura de madera diseñada exclusivamente para estos enfrentamientos, transformando el lugar en un escenario preparado para actividades ilegales.
Durante el operativo, las autoridades encontraron dos perros sin vida con signos evidentes de violencia y rescataron a doce caninos, seis de los cuales presentaban daños físicos y alteraciones conductuales asociadas a periodos prolongados de maltrato.
La Fiscalía informó que entre los condenados hay ciudadanos de Ecuador, Venezuela y República Dominicana, quienes viajaron expresamente para participar en el evento. Aunque no se precisó el número exacto de dominicanos involucrados, se confirmó que algunos financiaron las peleas.
Entre los colombianos condenados figuran Julián Esteban León Ramírez, señalado como organizador principal, y el veterinario Carlos Alberto Cifuentes Hernández.
Este caso ha cobrado relevancia nacional tras la entrada en vigor de la Ley Ángel, una normativa que fortalece la protección animal y establece sanciones más severas para quienes causen sufrimiento o muerte a animales con fines recreativos o económicos.
La justicia consideró que las conductas investigadas encajan en los delitos contemplados por esta ley, imponiendo a cada responsable una pena de 31 meses y 15 días de prisión, equivalente a dos años y medio de privación de libertad.
Además, los condenados deberán pagar una multa cercana a 49.9 millones de pesos colombianos, aproximadamente 14 mil dólares estadounidenses, y tienen prohibido realizar actividades relacionadas con la tenencia, manejo o cuidado de animales durante el tiempo que dure la condena.
Con esta sentencia, las autoridades buscan enviar un mensaje de firmeza contra las peleas de perros y fortalecer los mecanismos de protección animal en Colombia.
Este proceso es uno de los primeros de alto impacto resueltos bajo la Ley Ángel, considerada un avance significativo en materia de bienestar animal en el país.
