Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana — La República Dominicana mantiene bajo observación la posibilidad de un terremoto dominicano de gran magnitud en el futuro, debido a su ubicación entre las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica, además del tiempo transcurrido desde el último fenómeno sísmico de gran relevancia registrado en el territorio.
Durante el panel «Vulnerabilidad Sísmica y Seguridad Estructural en República Dominicana», especialistas explicaron que el país cuenta con 18 fallas sísmicas activas identificadas.

Entre ellas destacan la falla Septentrional y la falla de Enriquillo, consideradas estructuras con capacidad para generar movimientos de elevada intensidad.
El terremoto dominicano es una posibilidad que los expertos mantienen dentro de los escenarios de evaluación debido a las condiciones geológicas del país.
La ingeniera sísmica Claudia Germoso explicó que el territorio nacional se encuentra prácticamente sobre el límite de la placa del Caribe y la placa Norteamericana, una ubicación que incrementa la exposición ante fenómenos sísmicos.

La especialista señaló que esta realidad requiere vigilancia permanente, además de acciones de prevención y preparación ciudadana.
Germoso indicó que el país ha superado el período de retorno estimado para un evento importante asociado a la falla Septentrional.
Recordó que desde el fenómeno sísmico ocurrido en 1946 han pasado cerca de ocho décadas, mientras que el ciclo promedio considerado por especialistas era de aproximadamente medio siglo.

Por esta razón, el terremoto dominicano continúa siendo un escenario analizado dentro de los estudios de seguridad nacional.
Los especialistas también resaltaron la importancia de mantener seguimiento sobre otras estructuras geológicas, como la Trinchera de La Española, ubicada al norte del país, y la Trinchera de los Muer…, cuya influencia alcanza la zona sur y el Gran Santo Domingo.

La vigilancia del terremoto dominicano incluye actualmente el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo. Durante el encuentro se informó sobre la instalación de nuevos sismómetros y acelerómetros, especialmente en la región norte, para mejorar la recopilación de información sobre la actividad sísmica.
Además, se desarrollan estudios de microzonificación en Santo Domingo, Santo Domingo Oeste, Santiago y Barahona, con el propósito de fortalecer las normas de construcción y mejorar la respuesta de las edificaciones ante movimientos sísmicos.
El ingeniero estructural Luis Álvarez afirmó que uno de los principales factores de vulnerabilidad durante un evento de esta naturaleza está relacionado con las edificaciones que no cumplen con los estándares adecuados.
Los estudios sobre el terremoto dominicano también apuntan a la importancia del cumplimiento de las normas sismorresistentes, el uso de materiales de calidad y los análisis adecuados del suelo antes de iniciar proyectos de construcción.
Ante un posible terremoto dominicano, los especialistas consideran fundamental que las autoridades, profesionales de la construcción y la población mantengan una cultura de preparación constante.
La preparación frente al terremoto dominicano dependerá del fortalecimiento de la infraestructura, la aplicación de normas técnicas y la educación preventiva para reducir posibles afectaciones en el futuro. ¿Está la sociedad dominicana avanzando al ritmo necesario para enfrentar este desafío geológico?
