Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – El llamado “farmear aura”, una tendencia juvenil que mezcla expresiones de videojuegos, memes y redes sociales, ha comenzado a reunir a grupos de jóvenes en espacios públicos de Santo Domingo.
La práctica busca proyectar seguridad, presencia y notoriedad mediante miradas, gestos, poses, muecas y movimientos que los participantes utilizan para demostrar quién tiene más “aura”.
El fenómeno, impulsado principalmente por TikTok e Instagram, también se ha extendido por otros países de América Latina, donde las llamadas “batallas de aura” han generado curiosidad, críticas e incluso restricciones.
¿Qué significa “farmear aura”?
La expresión utiliza la palabra “farmear”, un término muy conocido dentro de los videojuegos para describir la acción de acumular recursos, experiencia o puntos mediante actividades repetidas.

En esta tendencia, lo que supuestamente se acumula es “aura”, una manera informal de referirse a la presencia, seguridad o capacidad de una persona para llamar la atención y proyectar confianza.
El joven Corben Brocks, de 24 años, explica el concepto como la realización de acciones destinadas a ganar esa “aura” y sobresalir frente a otras personas.
La idea ha salido de las pantallas para convertirse en una actividad presencial. Los participantes se reúnen y realizan gestos o movimientos populares para demostrar quién proyecta mayor seguridad.
Dentro de esas competencias aparecen miradas desafiantes, poses, expresiones faciales y movimientos relacionados con tendencias de internet, entre ellas el llamado mewing.
No se trata, por tanto, de una competencia deportiva tradicional. Su atractivo está relacionado principalmente con la cultura de memes y con códigos que muchos jóvenes reconocen por consumir contenido en redes sociales.
Las “batallas de aura” llegan a espacios públicos
Las reuniones relacionadas con esta tendencia han sido observadas en países como México y Argentina, mientras que recientemente también han comenzado a llamar la atención en Santo Domingo.

Los encuentros pueden congregar a numerosos jóvenes en plazas y otros espacios públicos para observar o participar en las llamadas “batallas de aura”.
Una parte importante de la dinámica también ocurre frente a las cámaras. Los participantes pueden grabar las competencias y compartirlas posteriormente en plataformas digitales, ampliando el alcance de la actividad.
Ese funcionamiento ayuda a explicar cómo una tendencia nacida o popularizada en internet puede trasladarse rápidamente a calles, parques y plazas de diferentes países.
En Santo Domingo, algunas de estas actividades fueron interrumpidas por agentes policiales, situación que provocó inconformidad entre participantes.
Algunos jóvenes compararon lo ocurrido con países como México, Argentina, Chile y Perú, donde, según ellos, existe una mayor libertad para realizar este tipo de encuentros.
La situación dominicana ha abierto otro aspecto de la discusión: hasta dónde puede desarrollarse una moda juvenil en espacios públicos y cuándo una concentración numerosa puede motivar la intervención de las autoridades.
Para unos es diversión; otros expresan preocupación
Las opiniones alrededor del “farmear aura” están divididas.
Quienes defienden la práctica aseguran que se trata principalmente de entretenimiento colectivo y que los jóvenes simplemente encontraron una nueva forma de compartir, divertirse y participar en una tendencia.
Desde esa perspectiva, comparan el fenómeno con otras modas virales que en su momento parecieron extrañas para quienes no formaban parte de ellas.

Uno de los ejemplos es el Harlem Shake, que alcanzó enorme popularidad en 2013 mediante videos en los que grupos de personas realizaban bailes y movimientos particulares.
Con el paso de los años han aparecido numerosas tendencias similares. La principal diferencia actual es la rapidez con la que una conducta puede viajar entre países gracias a plataformas como TikTok.
Una acción realizada por una persona puede ser vista por miles o millones de usuarios, quienes después crean sus propias versiones y vuelven a publicarlas.
Especialistas plantean otras lecturas
El fenómeno también ha provocado análisis desde áreas como la psiquiatría y la sociología.
Un psiquiatra ha planteado que determinados comportamientos asociados con estas actividades pueden analizarse desde aspectos como la identidad, la necesidad de llamar la atención y la búsqueda de notoriedad.
También mencionó posibles situaciones relacionadas con ausentismo y falta de límites parentales.
Sin embargo, esa interpretación no significa que todos los jóvenes que participan en el “farmear aura” tengan problemas de identidad, de conducta o de salud mental.
La tendencia reúne a personas diferentes y, por tanto, no corresponde aplicar una misma explicación individual a todos sus participantes.

Desde la sociología juvenil, el fenómeno puede entenderse especialmente por la manera en que funcionan las redes sociales.
Una persona observa un comportamiento, decide imitarlo, graba su propia versión y la publica. Después, otros usuarios hacen exactamente lo mismo.
Así se forma una cadena de reproducciones que puede transformar rápidamente una conducta individual en una moda seguida por grandes grupos.
TikTok cambia la velocidad de las modas juveniles
Las tendencias entre jóvenes no comenzaron con TikTok ni con los videojuegos. Bailes, expresiones, estilos de ropa y otras formas de comportamiento se han transmitido entre generaciones durante décadas.
Lo que ha cambiado considerablemente es la velocidad.
La hiperconectividad permite que una expresión nacida en un lugar determinado llegue rápidamente a jóvenes de diferentes países, incluso cuando no existe relación directa entre ellos.
El “farmear aura” refleja precisamente esa mezcla entre el mundo digital y la convivencia presencial.
Conceptos relacionados con videojuegos y memes pasan primero por las redes sociales y luego son utilizados por jóvenes durante encuentros cara a cara.
Las competencias urbanas, las poses, los gestos característicos y referencias como el mewing forman parte del lenguaje visual asociado con esta tendencia.
Para quienes no consumen habitualmente ese contenido, algunas acciones pueden resultar difíciles de comprender. Para los participantes, en cambio, forman parte de códigos compartidos dentro de internet.
Algunos países han establecido restricciones
La respuesta de instituciones y autoridades tampoco ha sido igual en toda la región.
En Costa Rica, algunas instituciones educativas han establecido restricciones ante preocupaciones por posibles situaciones relacionadas con acoso.
En Honduras se han aplicado restricciones más amplias en espacios públicos.
En República Dominicana, las intervenciones policiales registradas durante actividades en Santo Domingo han colocado el tema dentro de la conversación sobre el uso de espacios públicos por grupos de jóvenes.
El debate enfrenta dos preocupaciones diferentes.
Por una parte, los participantes consideran que están desarrollando una actividad de entretenimiento que no necesariamente representa un problema.
Por otra, instituciones y autoridades pueden intervenir cuando entienden que determinadas concentraciones o conductas generan situaciones que requieren control.
Una tendencia nacida de la cultura digital
El “farmear aura” forma parte de una historia más amplia de retos, memes y modas que nacen en internet y posteriormente llegan a la vida cotidiana.
Su crecimiento muestra cómo las redes sociales ya no sirven únicamente para observar tendencias. También pueden organizar comportamientos colectivos fuera de las pantallas.
Para algunos jóvenes, participar significa pertenecer a una comunidad, compartir con otras personas y reproducir algo que conocen de internet.
Para especialistas, el mismo comportamiento puede servir para analizar asuntos relacionados con identidad, validación social, notoriedad y la influencia que ejercen las plataformas digitales.
Las dos interpretaciones forman parte de una discusión que ya ha acompañado a otras modas juveniles.
Mientras las “batallas de aura” continúan ganando atención, la reacción dependerá también del lugar donde se realicen y de las normas establecidas por instituciones y autoridades.
En Santo Domingo, las intervenciones policiales ocurridas durante algunas concentraciones muestran que una tendencia que comenzó vinculada a memes, videojuegos y redes sociales ya pasó de las pantallas a convertirse en un fenómeno visible en los espacios públicos.
