Diario al Día | San Francisco de Macorís, República Dominicana — El caso Miguel Ramón tomó un nuevo giro luego de que Lewin Ramón Cruz, hermano del joven fallecido durante un incidente ocurrido la madrugada del lunes, rechazara la versión ofrecida por la persona detenida y pidiera que sean divulgadas las grabaciones de seguridad relacionadas con el hecho.
Cruz aseguró que las declaraciones del detenido no coinciden con lo ocurrido y afirmó que la discusión se originó por una situación relacionada con el turno para solicitar alimentos en el establecimiento Lento Hot Dog, descartando que el conflicto estuviera vinculado a un supuesto comportamiento hacia una mujer.
“Él está hablando mucha mentira […] No es como él dice”, expresó Lewin Ramón Cruz al referirse a la versión ofrecida por el detenido, quien habría señalado que actuó luego de una situación relacionada con su pareja.
El hermano de la víctima explicó que, según su versión, el grupo llegó al negocio para comprar comida y que la situación comenzó cuando otra persona se molestó por el orden de atención. “Fue por el turno, porque nosotros llegamos, son dos personas que atienden”, indicó durante una entrevista.

De acuerdo con el relato de Cruz, la persona señalada se retiró del lugar después de una discusión verbal y posteriormente regresó en un vehículo blanco acompañado de otras personas. Aseguró que existen grabaciones que pueden ayudar a esclarecer la secuencia de los acontecimientos.
El familiar también cuestionó que hasta el momento no hayan sido mostrados los videos de las cámaras del establecimiento ni otros registros que, según afirmó, podrían aportar información importante a la investigación. “También el de Lento Hot Dog tiene que salir a la luz”, manifestó.
En sus declaraciones, Lewin sostuvo que su grupo no llevaba objetos para provocar un conflicto y que estaban en el lugar únicamente comprando la cena. “Nada, ni siquiera un corta uñas”, expresó al defender la versión de que no buscaban una confrontación.

El caso Miguel Ramón ha generado atención en San Francisco de Macorís debido a los reclamos de familiares para que las evidencias audiovisuales sean revisadas por las autoridades correspondientes. Cruz pidió que se publiquen los registros disponibles para que se pueda conocer con mayor precisión la secuencia del incidente.
El familiar describió además que, durante el momento de tensión, el personal del negocio cerró el acceso al establecimiento, una acción que consideró cuestionable porque, según sus palabras, pudo haberse brindado ayuda a quienes estaban afuera.
“Nos dejaron solos”, afirmó Cruz al referirse a la reacción del local durante la situación.
Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Miguel Ramón mantiene su solicitud de que se revisen los videos y se establezcan responsabilidades conforme a las evidencias disponibles. El caso Miguel Ramón continúa bajo seguimiento mientras se esperan nuevos detalles oficiales.

Las autoridades deberán determinar qué ocurrió exactamente a partir de los testimonios y materiales recopilados. ¿Serán las grabaciones clave para aclarar las distintas versiones que han surgido sobre el caso Miguel Ramón?
