Diario al Día| Santiago, República Dominicana – Una joven de 20 años presentó una denuncia formal por una presunta agresión laboral ocurrida en una tienda del centro comercial One Mall.
El incidente fue registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento y ha generado una investigación por parte de las autoridades.
La denunciante señaló a Andreina Reina Cruz de Jesús como la presunta agresora.
Según el relato, Cruz de Jesús la confrontó acusándola de haber tomado una fotografía mientras dormía en su área de trabajo, acusación que la joven negó rotundamente y ofreció demostrar revisando su teléfono móvil para comprobar que no tenía ninguna imagen.
La situación escaló rápidamente y derivó en un altercado físico. La víctima relató que fue empujada en el rostro sin mediar palabra y que, en defensa, respondió con un contacto físico leve, asegurando que no buscaba agredir a su compañera.
Las imágenes del circuito cerrado muestran a la presunta agresora jalando del cabello a la joven y lanzándola con fuerza al suelo frente a un exhibidor de mochilas.
La joven indicó que fue proyectada contra el piso en repetidas ocasiones y recibió golpes en la cabeza.
Durante la entrevista, mostró un hematoma severo e inflamación notable en el ojo izquierdo, lesiones que coinciden con el relato de los golpes recibidos dentro de la tienda.
Según la denunciante, la intervención para detener la confrontación fue realizada por la hermana de la presunta agresora, mientras que otras compañeras presentes no actuaron y, de acuerdo con el testimonio, algunas incluso se rieron ante la situación.
La joven también mencionó que las tensiones entre ambas no eran nuevas.
Desde su ingreso a la empresa, Cruz de Jesús nunca le pasaba la palabra y minutos antes del incidente ya habían discutido por la atención a una clienta, lo que evidencia un ambiente laboral tenso entre ellas.
Tras la agresión, la joven decidió presentar su renuncia al establecimiento. Sin embargo, la presunta agresora continúa desempeñando sus funciones con normalidad en la misma tienda.
La administración de One Mall habría argumentado que para proceder con alguna acción disciplinaria o destitución necesita documentación legal, respuesta que la víctima calificó como insuficiente ante la gravedad de lo ocurrido.
La denunciante acudió a la Fiscalía de San Francisco de Macorís para interponer una denuncia formal contra su agresora. No obstante, al ser consultada sobre el respaldo institucional recibido, respondió con un escueto: «Pues realmente no».
Este caso ha generado un amplio debate en redes sociales sobre los protocolos de convivencia y seguridad dentro de los comercios, así como sobre la responsabilidad institucional frente a la violencia entre empleados.
El video del incidente circula en plataformas digitales y ha motivado reflexiones sobre la atención a víctimas de agresiones laborales.
Las autoridades continúan con la investigación para esclarecer los hechos y determinar las acciones correspondientes.
Se espera que tanto la empresa como las instancias judiciales brinden respuestas claras y oportunas para garantizar un ambiente laboral seguro y justo para todos los empleados.
