El actor de 73 años, conocido por una carrera intensa y llena de altibajos, enfrenta una situación financiera que lo llevó a pedir apoyo directo al público.
Mickey Rourke atraviesa un momento complejo lejos de las cámaras. En los primeros días de enero, el actor autorizó la creación de una campaña en GoFundMe para poder mantenerse en su vivienda alquilada en Los Ángeles.
La iniciativa fue impulsada por una persona cercana a su entorno profesional, con el objetivo de cubrir varios meses de pagos pendientes y gastos asociados al alquiler. La meta fijada supera las seis cifras.

Para muchos seguidores, la noticia resultó inesperada. Rourke es una figura reconocida del cine estadounidense, con décadas de trayectoria y papeles que marcaron a toda una generación.
Horas más tarde de conocerse la campaña, comenzaron a circular detalles del contexto. El actor reside en la propiedad desde el año pasado y, según documentos citados por medios especializados, los pagos se habrían ido acumulando con el tiempo.
El monto total solicitado no responde a un solo mes, sino a una suma acumulada que incluye alquiler atrasado y otros compromisos vinculados al contrato. La situación avanzó hasta el punto de recibir un aviso formal que lo obligó a buscar una solución rápida.

El contexto ayuda a entender por qué decidió hacerlo público. Rourke no ha mantenido en años recientes un flujo constante de grandes producciones, y sus ingresos han sido irregulares, según personas cercanas al actor.
Para quienes siguen su carrera, esta no es la primera vez que habla con franqueza sobre dificultades económicas. En entrevistas pasadas, el actor reconoció haber tomado decisiones financieras poco favorables durante distintas etapas de su vida.
Lo que siguió sorprendió a varios. En pocas horas, la campaña comenzó a recibir donaciones de seguidores, colegas y personas que crecieron viendo sus películas más emblemáticas.
Entre ellas destaca The Wrestler, la cinta que revitalizó su carrera y le valió amplio reconocimiento crítico, además de premios y nominaciones internacionales.
En la descripción del recaudo se aclara que la iniciativa cuenta con el consentimiento del actor y que el objetivo principal es darle estabilidad mientras reorganiza su situación personal y profesional.
Para muchos, el caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad poco visible. La fama no siempre garantiza estabilidad financiera, especialmente en una industria cambiante y con ingresos impredecibles.
Rourke, que también tuvo una etapa como boxeador profesional, ha hablado en más de una ocasión sobre los costos físicos y emocionales de su camino, dentro y fuera de Hollywood.
Mientras la campaña sigue activa, el actor permanece fuera del foco mediático habitual. Su equipo no ha confirmado nuevos proyectos, aunque personas cercanas aseguran que continúa evaluando opciones laborales.
El episodio deja una imagen distinta de una figura conocida: la de alguien que, pese al reconocimiento, enfrenta desafíos cotidianos similares a los de muchos otros residentes de la ciudad.