Diario al Día | Nagua, María Trinidad Sánchez, República Dominicana – Un estudiante de 12 años salió del colegio evangélico Doctor Pelegrín Adolfo Gómez en el municipio de Nagua tras un incidente que mantiene bajo investigación del Ministerio de Educación luego de que su familia denunciara que sufrió una lesión grave en una jornada escolar que, aseguran, cambió su vida por completo.
Han pasado aproximadamente tres meses desde el hecho ocurrido en la provincia María Trinidad Sánchez, donde el menor habría enfrentado consecuencias físicas severas.
Esto incluye la pérdida de uno de sus testículos y la reconstrucción del otro mediante intervenciones quirúrgicas. Durante este tiempo, el seguimiento del Ministerio de Educación se ha mantenido activo mientras el caso sigue generando preocupación en la comunidad educativa.
La madre del adolescente describió el impacto emocional que ha tenido la situación en su familia y en el propio menor.
“Para él es un trauma físico, psicológico y emocional, y para nosotros como familia también”, expresó mientras relataba el proceso médico y emocional que han vivido desde aquel día, en medio del acompañamiento del Ministerio de Educación.
De acuerdo con la denuncia de los padres, el hecho no se trató de una travesura ni de un juego entre estudiantes, como se ha sugerido en algunas versiones.
La familia sostiene que el incidente derivó en una situación de gravedad, por lo que insisten en la intervención del Ministerio de Educación para esclarecer responsabilidades.
Según el relato familiar, el niño habría sido víctima de situaciones reiteradas de acoso por parte de algunos compañeros dentro del entorno escolar.
El día del incidente, aseguran que fue sujetado por otro estudiante mientras se producía la lesión en la zona genital, lo que incluso le habría provocado la pérdida del conocimiento, hecho que también ha sido tomado en cuenta por el Ministerio de Educación.
Posteriormente, el menor fue trasladado a un centro médico, donde los especialistas confirmaron la gravedad del caso. Allí fue sometido a cuatro cirugías reconstructivas, ya que perdió uno de sus testículos y el otro continúa bajo estricta vigilancia médica, un proceso que sigue bajo observación y con seguimiento indirecto del Ministerio de Educación.
El caso ha generado dos versiones distintas sobre lo ocurrido. Mientras la familia insiste en que se trató de una agresión y no de un juego, algunas versiones atribuidas al centro educativo hablan de una dinámica entre estudiantes relacionada con retos difundidos en redes sociales.
Esta discrepancia ha motivado la intervención del Ministerio de Educación para esclarecer los hechos. Los padres del menor también denuncian que no han recibido el apoyo esperado por parte del colegio ni de las familias involucradas.
Alegan que han asumido solos los gastos médicos y el proceso emocional del adolescente, por lo que piden que el Ministerio de Educación profundice las investigaciones y determine responsabilidades claras.
En ese sentido, Diario Libre contactó este 24 de junio al Ministerio de Educación, institución que informó que ya se han iniciado las investigaciones correspondientes y que estas continúan en curso para establecer las circunstancias exactas del incidente ocurrido en el centro educativo.
Asimismo, el Ministerio de Educación mantiene el seguimiento del caso mientras la familia del menor insiste en que se haga justicia y se adopten medidas que eviten situaciones similares en otros centros escolares del país, en un proceso que continúa abierto y bajo observación oficial.
