Diario al Día | La Romana, República Dominicana – La propuesta de transferir la dirección de la investigación del accidente aéreo ocurrido en el aeropuerto de La Romana a autoridades estadounidenses abrió un nuevo debate sobre la transparencia y supervisión de los procesos aeronáuticos en el país, tras el incidente en el que dos pilotos puertorriqueños perdieron la vida mientras realizaban una operación de tránsito internacional.
Durante una entrevista telefónica en el programa Esto No es Radio, Francisco Javier Díaz, capitán piloto y miembro del Consejo de Capitanes de Florida, cuestionó la forma en que se desarrolla la investigación y planteó que la República Dominicana debería acogerse a mecanismos internacionales que permitan delegar la conducción del caso a organismos especializados de Estados Unidos.

Uno de los señalamientos más relevantes formulados por el experto estuvo dirigido a Pedro Piña de los Santos, general retirado y actual titular de la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos (CIAA).
Javier sostuvo que el funcionario ocupaba responsabilidades dentro del área de normas de vuelo del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) cuando ocurrió el accidente de Helidosa, un expediente que permanece abierto varios años después, generando cuestionamientos sobre la continuidad de la investigación.

En sus declaraciones, el piloto aseguró que existe una situación que considera irregular debido a que una persona vinculada institucionalmente a procesos previos relacionados con supervisión aeronáutica ahora encabeza la investigación del nuevo caso.
“El investigado pasó a dirigir su propia investigación”, expresó Javier al cuestionar la estructura actual del proceso.
El representante del gremio también criticó el modelo de gestión de los organismos vinculados al sector aéreo nacional.

Según explicó, tanto el IDAC como la Junta de Aviación Civil son percibidos por algunos sectores como espacios de influencia política debido al volumen de recursos que administran, situación que, a su juicio, afecta la confianza pública en las instituciones y, por ende, en la transparencia de la investigación.
Como alternativa, el Consejo de Capitanes propone que las autoridades dominicanas soliciten apoyo formal de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) para asumir la conducción de la investigación.

Javier argumentó que esa posibilidad está contemplada dentro de disposiciones promovidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para casos en los que un Estado considere conveniente delegar la dirección de una pesquisa.
El capitán afirmó que una participación más amplia de organismos internacionales ayudaría a despejar dudas relacionadas con aspectos técnicos como el estado del combustible, las condiciones de mantenimiento de la aeronave y la respuesta de los equipos de emergencia que actuaron tras la declaración de la contingencia.
Además, reiteró que contar con una investigación abierta y supervisada por instancias externas fortalecería la confianza en los resultados finales.
Respecto al desarrollo de los hechos, Javier explicó que la aeronave había partido desde La Romana con destino a Texas y que, tras reportar una falla de motor, intentó regresar a la terminal aérea.
Durante la maniobra, agregó, la nave perdió estabilidad, impactó infraestructura de iluminación cercana a la pista y posteriormente quedó destruida, lo que hace aún más crucial una investigación detallada y objetiva.
Tras el anuncio, el experto reiteró su llamado para que las autoridades responsables ofrezcan actualizaciones periódicas sobre el avance de la investigación y mantengan informada a la población mediante ruedas de prensa frecuentes, mientras continúan los trabajos para determinar las circunstancias que rodearon el accidente y garantizar que la investigación cumpla con los más altos estándares técnicos y de transparencia.
