Cuando alguien me dice “voy a Disney”, siempre pregunto: ¿Disney World o Disneyland? En Orlando hablamos de Walt Disney World, un complejo enorme con cuatro parques principales y varias zonas extra.
Si entiendes esa base, todo lo demás se ordena y empiezas a planear con calma.
Los cuatro parques son Magic Kingdom, Epcot, Hollywood Studios y Animal Kingdom. Además existe Disney Springs, una zona de compras y restaurantes donde entras gratis.

No necesitas ticket, ni quedarte en hotel Disney. Se siente Disney, pero sin la presión de “aprovechar el día”.
También están los parques de agua Typhoon Lagoon y Blizzard Beach. Ojo: no operan todo el año. A veces abre uno y el otro descansa, sobre todo fuera de los meses más cálidos.
Si tu viaje depende de eso, revisa el calendario con tiempo y no lo des por hecho.
Las imperdibles por parque, para que no te pierdas

En Magic Kingdom hoy suenan fuerte Tron y Tiana’s Bayou Adventure, el cambio moderno del viejo Splash Mountain.
También está la montaña rusa de Blancanieves y los siete enanitos. Si vas con niños, o con fans clásicos, este parque suele ser el corazón emocional.
En Epcot la estrella es Guardianes de la Galaxia: Cosmic Rewind. Si te gustan las montañas rusas con historia, música y sorpresa, aquí pasa algo especial.
Epcot además mezcla futuro con culturas del mundo, así que no lo veas solo como “un parque más”, porque se vive distinto.
Hollywood Studios es cine, acción y “wow”. La zona de Star Wars: Galaxy’s Edge cambia el ánimo apenas entras.
Y Rise of the Resistance suele ser de las atracciones más buscadas. También está Slinky Dog Dash, que parece suave, pero se llena rápido y marca el ritmo del día.
En Animal Kingdom la magia se siente más natural, más “aventura”. La joya suele ser Pandora, sobre todo Flight of Passage, un simulador que te deja con cara de “¿qué fue eso?”. Y para quienes aman la adrenalina clásica, está la montaña rusa de Monte Everest.
Los shows nocturnos: el “sí o sí” que muchos subestiman

Si puedes, quédate de noche en Magic Kingdom, Epcot y Hollywood Studios. Los shows nocturnos y fuegos artificiales cambian la experiencia.
En Magic Kingdom suele brillar Happily Ever After. En Epcot aparece Luminous: The Symphony of Us. En Hollywood Studios, Fantasmic pone un cierre épico.
Los horarios varían por temporada y por clima, así que no lo planifiques “a ojo”. Revísalo ese mismo día en la app.
Si viajas con cansancio acumulado, aún así vale la pena aguantar. A veces ese show se vuelve el recuerdo que más se cuenta después.
Elegir fechas: el juego de precio, clima y multitudes

Planear Disney es un equilibrio: quieres buen precio, buen clima y poca gente. Casi nunca se logran las tres cosas a la vez.
La temporada alta suele coincidir con Semana Santa, verano y fin de año. Es más caro y hay más gente, pero también se siente más festivo y “de película”.
Hay semanas que funcionan como secreto a voces. Por ejemplo, principios de octubre antes del movimiento fuerte de Halloween.
Y también la primera o segunda semana de diciembre, antes del pico navideño. Sueles encontrar buen clima y menos presión en filas. Esas ventanas ayudan muchísimo si quieres optimizar.
La temporada baja suele incluir la segunda mitad de enero, febrero y septiembre. En Florida el “invierno” no se vive como en otros lugares.
Puedes tener 18°C y la gente local ya dice “qué frío”, pero para muchos viajeros eso se siente perfecto para caminar todo el día.
Papeles: ESTA, visa y el error que sale caro

Si tienes pasaporte europeo, normalmente no usas visa turística, pero sí necesitas el permiso electrónico ESTA. Se tramita en línea y muchas veces responde en horas, o en uno o dos días. Aun así, no lo hagas al final. Hazlo con margen y viaja sin esa ansiedad.
Para la mayoría de latinoamericanos, el camino es distinto. El trámite de visa toma tiempo y cambia según país y disponibilidad.
Para viajar a Estados Unidos como turista suele aplicarse la visa B1/B2. Mi consejo práctico: si tu idea es Disney, inicia el proceso con hasta un año de anticipación y no compres nada grande sin aprobación.
Y aquí no negocio: seguro médico. Estados Unidos no funciona como otros destinos. Un resfriado, una consulta rápida o un malestar te puede salir carísimo.
El seguro te quita miedo y te da libertad. Disney se disfruta más cuando no estás pensando en “ojalá no pase nada”.
Conexión: por qué una eSIM te salva el viaje

Disney hoy gira alrededor del celular. Sí, hay Wi-Fi, pero no quieres depender de eso. Por eso mucha gente viaja con eSIM y datos.
En el texto base se recomienda Holafly con datos ilimitados, activación fácil y planes por días. La idea es clara: llegar y ya estar conectado.
En la práctica, eso sirve para todo: mapas, filas, reservas, pedidos de comida, fotos y coordinación con tu grupo. También ayuda si quieres subir historias, hacer videollamadas o compartir internet.
En este caso se menciona que puedes compartir datos con otros viajeros, con un tope diario que puede alcanzar para el grupo.
Llegar del aeropuerto al hotel: lo más realista en Orlando

Orlando no destaca por un transporte público simple desde el aeropuerto hacia hoteles y parques. Lo más común es elegir entre shuttles privados, Uber o Lyft.
Si viajan 3, 4 o 5 personas, muchas veces un Uber compartido sale mejor que pagar asientos individuales en un shuttle.
También está la opción de alquilar auto en el aeropuerto. Da independencia y te permite combinar Disney con Universal o hasta una escapada a playa.
Eso sí, suma gastos: gasolina, peajes, estacionamientos y seguros. No es “malo”, solo es otra ecuación y debes verla completa.
Antes existía el famoso Magical Express, un bus gratis para huéspedes Disney. Se descontinuó después de la pandemia.
Hay gente cruzando dedos para que vuelva, pero por ahora no cuentes con eso como garantía. En el texto se menciona Mears Connect como alternativa pagada, tipo “heredero” del servicio.
Dónde dormir: dentro del resort vs fuera del resort

Esta decisión mueve todo: presupuesto, tiempos y estrés. Quedarte fuera suele ser más barato, sobre todo si viajas con familia grande y te conviene un apart-hotel o casa.
Zonas comunes para buscar son International Drive, Lake Buena Vista y Flamingo Crossings. Suena práctico, y muchas veces lo es.
Pero fuera del resort aparecen extras: auto, gasolina y estacionamiento en parques. También pierdes tiempo en traslados y en la logística de “llegar temprano, dejar el coche, caminar”.
A veces el ahorro se reduce cuando sumas todo. Por eso mucha gente compara con calma antes de decidir.
Quedarte dentro del resort Disney tiene una ventaja emocional: no sales de la magia. Llegas al hotel y todo sigue con ese ambiente.
Y además tienes transporte gratuito a parques por autobuses, monorriel, Skyliner tipo teleférico, e incluso botes en algunas rutas. Eso también se vuelve parte del viaje.
Dentro del resort hay categorías. Están los hoteles Value como los All Stars (Music, Sports, Movies). Luego los Moderate, y los Deluxe, que ya se sienten lujo real.
También hay hoteles asociados con beneficios en parte, como Swan o Four Seasons, que suelen tener otro tipo de experiencia.
Los huéspedes Disney pueden entrar 30 minutos antes a los parques. Parece poco, pero en filas vale oro. Y si te hospedas en un Deluxe, existen noches con horario extendido después del cierre, en parques seleccionados.
Además, en el texto se menciona un beneficio práctico: si te hospedas en Disney, no pagas estacionamiento ni en el hotel ni en los parques.
Entradas: base, Park Hopper y cómo pensar el costo por día

La entrada base sirve para un parque por día. La entrada con Park Hopper permite saltar entre parques el mismo día.
Esa flexibilidad cuesta más, pero puede rendir si tienes pocos días y quieres “mezclar” experiencias. Aun así, no todos lo necesitan, y está bien.
Algo clave: mientras más días compras, más baja el costo por día. En el texto se menciona que 1 a 3 días puede rondar cifras altas por día según temporada, y que al comprar 7 días el precio por día baja bastante.
En la guía también aparece una referencia: tickets desde $119 por adulto y $114 por menor en básico, y Park Hopper desde $197 por adulto.
Si vas en auto, considera el estacionamiento: se menciona $30 por día estándar y un preferencial entre $45 y $55.
Si cambias de parque el mismo día, pagas una sola vez. Y hazte el favor: apunta fila y sección del parking. Es enorme y al final del día tu cerebro ya no quiere pensar.
Lightning Lane: el atajo pagado y cómo usarlo con cabeza

Disney pasó de FastPass gratuito a sistemas pagados. Hoy aparece Lightning Lane con dos grandes caminos: Multipass y pases individuales para atracciones muy demandadas.
El Multipass te permite reservar varias atracciones desde la app, con reglas internas por grupos, y mantener reservas activas a lo largo del día.
Hay atracciones que se pagan aparte con Lightning Lane Single Pass. En el texto aparecen como ejemplo: Tron o los siete enanitos en Magic Kingdom, Guardianes de la Galaxia en Epcot, Flight of Passage en Animal Kingdom y Rise of the Resistance en Hollywood Studios. Los valores varían por temporada, y se mencionan rangos comunes.
También se menciona un pase “todo incluido” tipo Premier Pass, que permite entrar una vez a cada atracción sin reservar horarios.
Se describe como una opción cara, alrededor de $400 por persona en algunos momentos, pensada para presupuestos altos. No es necesario para disfrutar, pero existe para quien quiere esa experiencia VIP.
Y un dato interesante: en ciertos momentos han existido filas virtuales gratuitas para atracciones específicas. Se menciona el acceso por la app a horas fijas como 7:00 a. m. y 1:00 p. m.
Eso puede cambiar según temporada, así que tómalo como concepto: la app manda, y tú te adaptas.
Comida: llevar snacks, reservar bien y ahorrar tiempo
Puedes entrar comida al parque si quieres. Muchos llegan un día antes, pasan por supermercado y cargan snacks y sándwiches.
También puedes llevar botella vacía y rellenarla en bebederos. Hay agua disponible, y eso ayuda mucho con el calor. Solo evita envases de vidrio y cosas que compliquen el control.
Dentro de Disney verás tres estilos claros. Los kioscos de snacks con cosas rápidas, los restaurantes Quick Service tipo comida rápida, y los Table Service con mesero y experiencia más larga.
Para Table Service, lo sensato es reservar con anticipación. En el texto se habla de 60 días y, en otros casos, ventanas menores según tu tipo de hospedaje.
Un detalle práctico: en Orlando la propina en restaurantes suele comenzar alrededor del 18%. Y otro detalle que sorprende a muchos: los precios de mercancía pueden no incluir impuestos.
En el texto se menciona un impuesto aproximado de 6.5% en Orlando. Tenlo presente para no “perder” presupuesto sin darte cuenta.
Si quieres ahorrar tiempo, usa el Mobile Order en Quick Service desde la app. Pides, pagas, eliges ventana de recogida y cuando llegas marcas “ya estoy aquí”. Te avisan y retiras.
Es una de esas cosas que, cuando la pruebas, ya no quieres volver a hacer fila solo para ordenar comida.
También existen planes de comida. Se mencionan dos: uno enfocado en Quick Service y otro que incluye una comida de mesa.
A veces Disney lanza promos con planes incluidos o con oferta, y ahí sí puede rendir bastante. Y como dato curioso de “nivel extra”, se menciona un restaurante con estrella Michelin dentro del Grand Floridian.
La app My Disney Experience: tu mapa, tu llave y tu cerebro extra

La app se llama My Disney Experience y es gratis. Ahí conectas tu cuenta, tus tickets, tu hotel y tu grupo de viaje.
Sirve como entrada digital, como control de Lightning Lane, como mapa interactivo y hasta como llave de habitación si haces check-in en línea. Es el centro de todo.
Con el mapa interactivo ves tiempos de espera en vivo y decides “me conviene ir ahora” o “mejor después”.
También buscas baños, puntos de foto, restaurantes y rutas como si fuera un GPS. Y si llevas Apple Watch, puedes usar Magic Mobile como si fuera una MagicBand, acercas y listo.
La app incluso ayuda con fotos. Si compras Memory Maker, las fotos y videos se integran a tu cuenta. En el texto se menciona un precio de compra anticipada de $185 y de $210 si lo adquieres más tarde.
Y en algunos casos, ciertas fotos se incluyen con servicios específicos, según tu compra.
Clima y energía: lo que nadie quiere pensar, pero manda
Orlando es cálido y húmedo gran parte del año. De mayo a septiembre suele llover seguido, muchas veces por las tardes.
Lleva poncho, zapatos resistentes al agua, bolsitas resellables para electrónicos y, si te gusta, paraguas. De junio a noviembre es temporada de huracanes, y aunque Orlando no siempre recibe impacto directo, conviene estar atento.
Si prefieres clima más fresco, noviembre a marzo suele ser más cómodo. Aun así, enero y febrero pueden traer días fríos, incluso se han reportado temperaturas cercanas a 0°C.
Y como caminarás muchísimo, el truco es vestir por capas y no confiarte. Un suéter ligero ayuda cuando te mojas y entras a aire acondicionado fuerte.
Servicios útiles: lockers, carritos, reglas y pequeños “salvavidas”
En general puedes subir a muchas atracciones con tus cosas, pero Tron suele requerir lockers obligatorios. En el texto se explica que esos lockers son gratuitos mientras disfrutas la atracción.
Además, hay lockers de renta por día cerca de la entrada, con costos que varían según tamaño.
Los selfie sticks están prohibidos por seguridad. Sí puedes entrar con estabilizadores, pero no usarlos en atracciones.
Si viajas con bebés o alguien que necesite apoyo, puedes rentar carriolas, sillas de ruedas o scooters eléctricos, con tarifas diarias y descuentos por pago anticipado según el texto base.
Si viajas con niños pequeños, busca los Baby Care Centers. Son espacios tranquilos para atenderlos.
Y si alguien se siente mal o tiene una molestia menor, existen First Aid Centers con insumos básicos. No es drama, es prevención. Te evita que un detalle te rompa el día.
Y si pierdes algo, Disney tiene un sistema de Lost and Found muy organizado. La idea es reportarlo con un formulario oficial describiendo el objeto y dónde crees que lo dejaste.
No es garantía absoluta, pero sí aumenta mucho las posibilidades de recuperar lo que se extravió.
Extras que cambian el viaje: festivales y eventos especiales
Epcot suele brillar con festivales que no requieren ticket extra. Se menciona el Festival of the Arts entre enero y febrero, el Flower and Garden en primavera, y el Food and Wine de agosto a noviembre.
También aparece el Festival of the Holidays hacia noviembre y diciembre, con tradiciones y comida especial.
En Magic Kingdom existen eventos con boleto separado como Mickey’s Not-So-Scary Halloween Party y Mickey’s Very Merry Christmas Party.
En Hollywood Studios se menciona Jollywood Nights, con un toque más “glamour”. Si te interesan, compra temprano porque se agotan y cambian la dinámica del parque.
Y si sueñas con fin de año, el texto menciona celebraciones grandes el 30 y 31 de diciembre en Magic Kingdom con Fantasy in the Sky, y el 31 de diciembre en Epcot con música en pabellones y un cierre especial tipo Cheers to the New Year. Son noches intensas, llenas, y muy memorables.
Tu plan perfecto depende de tu grupo
Disney no tiene un plan universal. Depende de edades, energía, presupuesto, gustos y días disponibles.
Aun así, si eliges bien la fecha, ordenas papeles con tiempo, aseguras conexión y aprendes la app, ya vas ganando. Y si además te permites un día de descanso, tu cuerpo te lo agradece.
Organiza hasta el último detalle si eso te da paz. O deja espacio para improvisar si eso te hace feliz. Disney también se disfruta cuando sueltas un poco el control.
Lo importante es llegar preparado para caminar, para esperar y para emocionarte, porque al final eso es lo que se queda contigo.