Diario al Día | República Dominicana – Dos hombres resultaron gravemente heridos tras un atraco fallido contra un agente policial en una vía rural pavimentada, en un incidente captado en video a plena luz del día.
Un registro aficionado documenta el caótico escenario posterior al suceso. En el arcén de la carretera yace un joven con heridas severas y hemorragia activa en la cabeza y el brazo izquierdo, mientras transeúntes intentan preservar la escena.
Según los testimonios de los civiles presentes, los hechos se originaron cuando los dos individuos intentaron abordar a un oficial. “Ellos estaban atracando a un policía y ellos se devolvieron”, asegura uno de los testigos en el audio del video.
Las versiones sobre la causa exacta del accidente dividieron a quienes presenciaron la escena. Algunos civiles sugirieron que un vehículo particular los embistió, pero el mismo ciudadano que grababa lo desmintió de forma directa.
“Fue ellos mismos que aceleraron”, argumentó el camarógrafo, señalando que el choque fue consecuencia de la propia huida de los presuntos involucrados tras el atraco fallido.
El video también documenta al menos dos armas de fuego cortas esparcidas sobre el asfalto. Una de ellas, ubicada junto a una sandalia blanca, fue identificada por el narrador como una chilena, término popular para referirse a un arma de fabricación artesanal.
En medio de la grabación, el camarógrafo revisó una billetera negra con documento de identidad hallada en el lugar, pero aclaró de inmediato a los presentes: “Este no es ninguno de ellos”, añadiendo incertidumbre sobre la identidad exacta de los implicados.
Uno de los heridos, lejos de mantenerse inmóvil, intentó en repetidas ocasiones alejarse de la escena. Los civiles presentes lo contuvieron, tratándolo como víctima de un accidente, sin que mediara una detención formal por parte de las autoridades.
El momento de mayor tensión se produjo cuando el camarógrafo reparó en que el hombre tenía en su poder una de las armas. Al reclamársela, el individuo no la entregó a las autoridades: la arrojó hacia una cañada cercana. “¡Wey, eso es evidencia!”, reclamó quien grababa.
Un oficial de policía uniformado permaneció presente durante buena parte del registro sin intervenir activamente, lo que generó frustración entre los testigos. La exigencia colectiva “Llama al 911 que venga” se repite a lo largo de todo el video.
La preservación de la escena recayó enteramente en los ciudadanos, quienes alertaban de forma insistente: “No le pongan la mano. ¡No le ponga la mano!”, buscando evitar que se alteraran las pruebas físicas del presunto atraco fallido.
El incidente expone una realidad recurrente: en situaciones de alta tensión, son frecuentemente los civiles quienes asumen el rol de custodiar la evidencia mientras aguardan la respuesta de las unidades especializadas.
Finalmente, el caso plantea interrogantes sobre la cadena de custodia de las pruebas, especialmente tras la acción del herido al deshacerse del arma. Las autoridades competentes deberán determinar si la evidencia arrojada a la cañada puede ser recuperada para el proceso investigativo correspondiente al atraco fallido.
