Diario al Día | Santiago, República Dominicana – Anderson Olivo Tavares, alias El Caco, recibió tres meses de prisión preventiva este miércoles por la muerte violenta de Sugeldy Arias, ocurrida en el sector Rafey.
En un seguimiento al caso, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago dictó la medida de coerción contra el imputado, quien fue trasladado al Palacio de Justicia bajo un estricto dispositivo de seguridad.

Custodiado por dos agentes —uno de ellos con armamento visible—, Olivo Tavares descendió las escaleras del recinto judicial ante la presencia de varios periodistas que buscaban su reacción.
Al ser interrogado sobre su vinculación con la muerte de Sugeldy Arias, el acusado adoptó una postura evasiva. “Yo no tengo conocimiento. Hay un error”, declaró con evidente tensión ante las cámaras.
Sin embargo, el imputado admitió con un escueto “claro” que conocía a la víctima. Al ser presionado sobre la naturaleza de ese vínculo, respondió de forma tajante: “Ninguno”.

El periodista Manuel Domínguez, quien cubrió la audiencia desde los pasillos del Palacio de Justicia, confirmó los detalles de la medida impuesta y el tenso intercambio entre el acusado y la prensa.
La abogada defensora de Olivo Tavares intentó matizar el impacto de la resolución judicial. Sostuvo que la prisión preventiva representa únicamente el inicio formal de una investigación, no una condena.

“Nuestro representado mantiene la presunción de inocencia como constitucionalmente está previsto”, afirmó la jurista, quien además se negó a revelar detalles del expediente alegando reserva de la investigación.
No obstante, la defensa incurrió en una contradicción notable: argumentó que no podía divulgar el nombre de su cliente para proteger su intimidad, aun cuando tanto el reportero como el propio acusado ya lo habían revelado ante las cámaras.
En el sistema procesal penal dominicano, la prisión preventiva es una medida precautoria que busca evitar la fuga del imputado o cualquier obstaculización del proceso mientras se recopilan las pruebas necesarias.

El caso de Sugeldy Arias conmocionó al sector Rafey desde que su cuerpo fue hallado en una cañada, días atrás. Las autoridades determinaron que el acusado fue la última persona vista con ella en una vía pública, pasada la medianoche.
La hija de Sugeldy Arias había agradecido previamente la rapidez del accionar policial, pero exigió que la justicia actúe con todo el rigor de la ley frente a quien describió como alguien a quien su madre ayudaba con comida regularmente.

Finalmente, el proceso judicial continúa su curso en Santiago mientras la comunidad de Rafey aguarda que la investigación arroje resultados concluyentes sobre uno de los hechos violentos más dolorosos registrados en el barrio en los últimos tiempos.
