Cuando una persona llega a Estados Unidos con una visa de inmigrante, una petición familiar aprobada o un proceso en curso, la primera pregunta casi siempre es la misma: ¿cuándo puedo empezar a trabajar?
La respuesta no siempre es simple. Todo depende de los documentos que tengas en tus manos y de cómo los presentes ante un empleador.

Este tema genera mucha confusión porque en Estados Unidos no basta con decir que tienes estatus legal. Cada empleador está obligado por ley a verificar tu identidad y tu autorización para trabajar.
Por eso existe un sistema muy específico que conviene entender desde el primer día.
El formulario I-9: el punto de partida

En Estados Unidos, todos los empleadores deben completar el formulario I-9 por cada persona que contratan. Este formulario no es opcional.
Es el documento mediante el cual el gobierno exige que el empleador confirme que quien va a trabajar tiene identidad válida y permiso legal.
El formulario I-9 se basa en la presentación de documentos aceptados por el Departamento de Seguridad Nacional.
No cualquier documento sirve. La ley clasifica los documentos en tres grupos: tipo A, tipo B y tipo C. Entender esta diferencia es clave.
Documentos tipo A: los más completos

Los documentos tipo A son los más importantes porque prueban dos cosas al mismo tiempo: quién eres y que estás autorizado a trabajar. Si presentas uno de estos, no necesitas ningún otro documento adicional para el I-9.
Entre los documentos tipo A se encuentra el pasaporte estadounidense, la tarjeta de pasaporte y la tarjeta de residente permanente, conocida como la Green Card o formulario I-551.
Estos documentos por sí solos permiten al empleador completar el proceso.
También entra en esta categoría el permiso de trabajo, conocido como formulario I-766. Es una tarjeta plástica, generalmente rosada, que reciben personas con procesos como asilo, ajuste de estatus, parole u otras categorías autorizadas.
La visa de inmigrante con sello de entrada

Muchas personas ingresan a Estados Unidos con una visa de inmigrante en el pasaporte, ya sea por diversidad o por petición familiar.
Al entrar al país, el oficial de inmigración coloca un sello de entrada. Esa combinación es muy importante.
La visa de inmigrante más el sello de entrada se convierte en una prueba temporal de residencia permanente válida por un año. Ese documento demuestra tu identidad y tu autorización para trabajar legalmente durante ese período.
Esto significa que, aunque aún no tengas la Green Card física, puedes trabajar legalmente desde el primer día con ese pasaporte sellado. El empleador no debe exigirte otro documento para completar el I-9.
El pago de la tarifa de inmigrante
Ese estatus temporal de un año existe porque se espera que el residente pague la tarifa de inmigrante para que se produzca la Green Card.
Esa tarifa puede haberse pagado antes de viajar, al entrar o después de ingresar al país.
Si no se paga dentro de ese año, el documento pierde validez. Por eso es importante no dejar pasar el tiempo. Mientras tanto, ese pasaporte con visa y sello funciona como prueba legal completa.
El Seguro Social y el empleo

Muchos empleadores piden el número de Seguro Social para procesar pagos y reportes fiscales. Sin embargo, legalmente, no pueden negarte el empleo solo porque aún no tengas la tarjeta física del Seguro Social.
Si ya tienes autorización para trabajar, el empleador puede contratarte mientras tramitas el Seguro Social. Esto es algo que muchos desconocen y que genera retrasos innecesarios al buscar trabajo.
Documentos tipo B: prueba de identidad
Los documentos tipo B solo sirven para comprobar identidad. No prueban autorización para trabajar. Por eso, si presentas un documento tipo B, debes acompañarlo con un documento tipo C.
El ejemplo más común de documento tipo B es la licencia de conducir emitida por un estado de Estados Unidos. También puede ser una identificación estatal con foto y datos personales.
Para menores de edad, pueden aceptarse documentos escolares, registros médicos o documentos de guardería. Estos sirven únicamente para confirmar identidad.
Documentos tipo C: autorización para trabajar
Los documentos tipo C prueban que una persona está autorizada a trabajar, pero no confirman identidad. El más conocido es la tarjeta de Seguro Social sin restricciones.
Es importante revisar la tarjeta. Si dice que es válida solo con autorización adicional, no sirve como documento tipo C. Las tarjetas sin restricciones son las aceptadas para este propósito.
Los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes reciben tarjetas de Seguro Social válidas para empleo sin limitaciones.
Quién necesita una visa de trabajo
Toda persona que no sea ciudadana estadounidense necesita una autorización válida para trabajar. En algunos casos es una residencia permanente. En otros, una visa temporal de trabajo.
Las visas de trabajo pueden ser de inmigrante o de no inmigrante. Las primeras permiten establecerse de forma permanente. Las segundas permiten trabajar por un tiempo definido.
Visas de trabajo permanentes
Las visas de inmigrante basadas en empleo incluyen varias categorías. Algunas están reservadas para personas con habilidades extraordinarias, otras para profesionales con estudios avanzados y otras para trabajadores especializados.
Existen también categorías para trabajadores religiosos, empleados de organizaciones internacionales y empresarios que realizan inversiones significativas en Estados Unidos.
Visas de trabajo temporales
Entre las visas temporales más conocidas está la H-1B para ocupaciones especializadas. Sin embargo, no todas las visas exigen estudios universitarios.
Las visas H-2A y H-2B permiten trabajar en agricultura y en trabajos no agrícolas temporales. Son opciones muy utilizadas por personas sin estudios universitarios.
En años recientes, Estados Unidos ha otorgado decenas de miles de visas H-2B para sectores como jardinería, hotelería, construcción ligera y procesamiento de alimentos.
Cómo funciona el proceso H-2B
En este programa, el empleador debe demostrar que no hay suficientes trabajadores locales disponibles y que el trabajo es temporal. El empleador inicia el proceso ante el Departamento de Trabajo.
Luego presenta una petición ante inmigración. Una vez aprobada, el trabajador solicita la visa en el consulado estadounidense de su país.
La visa H-2B suele otorgarse por un año y puede renovarse hasta un máximo permitido. El trabajador puede traer a su cónyuge e hijos menores, aunque ellos no pueden trabajar.
Permisos de trabajo dentro de EE. UU.
Existen personas que pueden solicitar un permiso de trabajo estando dentro del país. Esto ocurre en casos como asilo, ajuste de estatus, TPS o ciertas órdenes de supervisión.
El permiso de trabajo se solicita con el formulario I-765. El tiempo de espera varía, pero suele tomar varios meses.
Algunas personas pueden solicitarlo sin costo adicional si ya pagaron tarifas asociadas a su proceso migratorio principal.
Quién no puede trabajar legalmente

Las personas con visa de turista o con ESTA no pueden trabajar. Tampoco los estudiantes con visa F-1, salvo excepciones muy específicas autorizadas por inmigración.
Trabajar sin autorización puede afectar seriamente futuros procesos migratorios. Por eso es importante informarse antes de aceptar cualquier empleo.
La importancia de la orientación legal
Cada caso migratorio es diferente. Aunque estas reglas generales aplican a la mayoría, siempre es recomendable consultar con un abogado de inmigración antes de tomar decisiones importantes.
Conocer tus documentos, tus derechos y tus límites te permite comenzar tu vida laboral en Estados Unidos con mayor seguridad y tranquilidad.