Diario Acontecer | Maricá, Brasil – Rosemary Suzart Garcia perdió la vida el domingo 14 de junio tras una caída en Grutas do Spar, durante una salida de aventura que reabre preguntas sobre seguridad.

Rosemary Suzart Garcia, de 59 años, integraba un grupo de unas 15 personas que avanzaba por una ruta de Maricá, en Río de Janeiro, hacia un punto usado para hacer rápel.

El recorrido transcurría en una zona de mata, rocas y miradores. Según testigos citados por medios brasileños, la visitante ya llevaba casco, guantes y otros equipos.

Sin embargo, Rosemary Suzart Garcia aún no estaba sujeta a la cuerda principal cuando se apartó unos metros hacia un tramo corto, cercano al borde de una elevación.

En ese punto, según los relatos iniciales, levantó una pierna para aplicarse repelente de insectos. Entonces perdió el equilibrio y cayó por una pendiente pronunciada.

Uno de los guías intentó tomarla del brazo en cuestión de segundos. El movimiento casi lo arrastró también, por lo que alcanzó una raíz para no irse al borde.

La caída ocurrió desde una altura estimada entre 25 y 30 metros. Equipos de bomberos llegaron al área, pero Rosemary Suzart Garcia ya no presentaba señales vitales.

El caso quedó bajo revisión de la Policía Civil en Maricá. Las autoridades realizaron peritajes en el lugar, escucharon testigos y mantienen diligencias abiertas.

Grutas do Spar figura entre los puntos conocidos de aventura en la región. Sus paredes de roca, senderos y zonas de descenso atraen a grupos de rápel y caminata.

Aun así, el episodio dejó una pregunta inevitable para guías y visitantes: ¿qué implica esto para la seguridad en rutas donde el margen de error resulta mínimo?

Personas cercanas describieron a Rosemary Suzart Garcia como una mujer activa, acostumbrada a deportes al aire libre y vinculada también al cuidado de animales.

Después del hecho, integrantes del grupo buscaron contactar a la familia. Un testigo dijo que los hijos de la víctima fueron localizados ya entrada la madrugada.

El caso ocurrió un día después de otro incidente de alto impacto en Brasil, esta vez en Limeira, São Paulo, durante una actividad conocida como rope jump.

En ese episodio, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, participaba en un salto desde el Puente del Esqueleto cuando falló el protocolo de seguridad.

Las autoridades brasileñas investigan a instructores vinculados a esa actividad. Medios locales reportaron que la joven no estaba conectada a la cuerda al caer.

Por consiguiente, las dos situaciones encendieron alertas sobre controles, capacitación y supervisión en experiencias extremas que se ofrecen a turistas.

Con todo, el caso de Rosemary Suzart Garcia apunta a un riesgo distinto: una pausa breve, un gesto cotidiano y una zona expuesta bastaron para cambiarlo todo.

En Maricá, la investigación deberá precisar las condiciones del recorrido, la ubicación exacta del grupo y el momento en que debía asegurarse la cuerda.

Finalmente, la historia de Rosemary Suzart Garcia deja una advertencia sobria: en la naturaleza, el equipo ayuda, pero la disciplina del procedimiento sostiene la vida.