Diario al Día| Greenacres, Florida, Estados Unidos – El administrador de la NASA, Jared Isaacman, defendió públicamente a Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, copiloto del avión privado que se estrelló el domingo 1 de noviembre de 2026 en el condado de Palm Beach, causando la muerte de sus nueve ocupantes.
Isaacman publicó un mensaje en su cuenta de X el lunes 2 de noviembre, después de observar comentarios que cuestionaban la experiencia de la joven y sus últimas comunicaciones con los controladores aéreos.
El funcionario aclaró que hablaba a título personal y destacó que Filgueiras continuó desempeñando sus responsabilidades durante los momentos críticos del vuelo, pese a la gravedad de la emergencia.
Jared Isaacman responde a las críticas contra Nathalia Filgueiras
El director de la NASA explicó que la joven ocupaba el puesto de segunda al mando de la aeronave y que una de sus funciones era mantener la comunicación con el control de tráfico aéreo.

Según Isaacman, cuestionar sus últimas llamadas sin conocer todas las circunstancias del accidente resulta especialmente preocupante, porque la copiloto estaba cumpliendo con su trabajo en una situación de extremo peligro.
El funcionario recordó que posee más de 8,000 horas de vuelo y una experiencia superior a 20 años pilotando aeronaves similares.
También señaló que las compañías de vuelos privados suelen contratar pilotos comerciales al inicio de sus carreras para que adquieran experiencia junto a capitanes con mayor trayectoria.
Isaacman pidió evitar conclusiones anticipadas sobre la preparación de Filgueiras o las decisiones tomadas dentro de la cabina, mientras las autoridades federales investigan lo sucedido.

Qué ocurrió durante los últimos minutos del Learjet 60
El avión, un Learjet 60, había despegado de Austin, Texas, con destino al aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas. Transportaba siete pasajeros y dos integrantes de la tripulación.
Antes del accidente, los pilotos notificaron a los controladores que estaban experimentando acumulación de hielo, precipitaciones y turbulencia moderada mientras volaban a aproximadamente 35,000 pies de altura.

La tripulación solicitó autorización para ascender, pero poco después la aeronave comenzó a perder altitud rápidamente. Las comunicaciones registraron una declaración de emergencia y advertencias sobre la situación del avión.
Writing this in my personal capacity, but I have been flying these types of aircraft for more than 20 years, with over 8,000 hours, and have reasonable familiarity with how the charter world operates. I feel compelled to post after seeing commentary about the Lear 60 crash, from missile strikes to DEI to critiquing this poor woman’s final radio calls.
That last part is what I find most troubling. She was the second-in-command (SIC), and while she was empowered to point out mistakes as part of good crew resource management, she was doing her job, communicating with ATC right to the end in a terrifying situation. She likely knew before many of those calls that she was going to die. I have heard final calls from friends, from military pilots with thousands of hours in fighter aircraft, and they are just as heartbreaking because they know the end is approaching.
I understand the public interest given the footage and audio. But you do not know the aircraft’s maintenance history, whether there was a structural failure, if any failure was induced by turbulence, overspeed, or overcontrol, or everything happening in that cockpit. I am sure weather will be part of the investigation, but beyond that, it is speculation. The charter industry routinely hires commercial pilots very early in their careers to gain experience alongside an ATP-qualified captain before they move up to the airlines. She would still have the appropriate training, qualifications, and checkouts by an FAA examiner or designee.
Let people investigate, learn, and share the facts. Be respectful to those who perished and the families who carry their memories. God bless them and their loved ones.
— Jared Isaacman (@rookisaacman) November 2, 2026
El impacto ocurrió aproximadamente a las 12:51 de la tarde del domingo, cerca de una zona residencial de Greenacres. La aeronave quedó destruida y las autoridades confirmaron que ninguna de las nueve personas a bordo sobrevivió.

Investigadores examinan posibles daños antes del impacto
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) informó el 2 de noviembre que existen indicios de que algunas partes del avión pudieron desprenderse antes de que alcanzara el suelo.
Los investigadores también examinan las condiciones meteorológicas, los sistemas de la aeronave, los registros de mantenimiento y las comunicaciones de la tripulación para reconstruir la secuencia del accidente.
Sin embargo, las autoridades todavía no han determinado si el hielo, la turbulencia, una posible falla estructural u otros factores provocaron la pérdida de control.
La identidad de Nathalia Filgueiras fue confirmada por su familia. La joven, residente de Boca Ratón, había obtenido su licencia de piloto privado a los 17 años y posteriormente desarrolló una carrera en la aviación comercial.
En su pronunciamiento, Isaacman insistió en que el público debe permitir que los especialistas establezcan los hechos antes de atribuir responsabilidades.
La NTSB, con apoyo de la Administración Federal de Aviación (FAA), mantiene abierta la investigación del accidente ocurrido en Palm Beach, sin que hasta el momento se haya establecido una causa definitiva.
