Diario al Día| Santiago, República Dominicana – Estaban a punto de enterrar a Anayerli Vargas Polanco, de 26 años, cuando surgió la versión de que la joven había movido los dedos después de que su madre le tocara una mano. La situación provocó que familiares se opusieran a la sepultura y llevaran nuevamente su cuerpo al sector Gurabo, en Santiago.
La familia sostiene que a la joven supuestamente le hicieron un trabajo de hechicería relacionado con Haití y cree que detrás de lo ocurrido habría personas vinculadas a una relación sentimental, presuntamente motivadas por celos. Sin embargo, estas acusaciones no han sido comprobadas.
El caso ha generado numerosas interrogantes porque Anayerli había sido declarada muerta por neumonía en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, pero algunos parientes se negaban a aceptar su muerte.
El supuesto movimiento que detuvo el entierro
Cuqui Martínez, residente de Gurabo, contó que la controversia comenzó cuando la familia se encontraba en el cementerio para darle sepultura a la joven.

Según relató, “Le iban a dar sepultura en el cementerio, entonces la mamá y la familia de la mamá… dizque eso fue un show grandísimo ahí ayer en el cementerio y de ahí cogieron pa’ acá con ella”.
El detalle que habría desencadenado la reacción fue lo que supuestamente ocurrió cuando la madre tuvo contacto con el cuerpo.
“Que le puso la mano y ella como que menió los dedos”, expresó Martínez, al repetir la versión que circulaba entre los familiares.
No obstante, el propio vecino aclaró que no había presenciado ese supuesto movimiento y que necesitaría verlo directamente para confirmar lo sucedido.
Tras la discusión, el cuerpo fue trasladado nuevamente a la calle 7 del sector Gurabo, donde se realizó un velatorio en plena vía pública.
¿Quiénes supuestamente le hicieron el trabajo y por qué?
Ángela Solana, madrastra de Anayerli, vinculó sus sospechas con personas con las que la joven habría mantenido una relación que ella desaprobaba. La mujer aseguró que anteriormente le había advertido sobre las posibles consecuencias de ese vínculo.
Durante una entrevista con RNN, recordó parte de aquella conversación: “Anayerli, eso te va a hacer daño al final, esa gente son sucias”.
Según Solana, la joven no prestaba atención a sus advertencias y respondía: “Mami, eso no es na’”.
Los familiares creen que el supuesto acto de hechicería habría sido provocado por celos. Sin embargo, no identificaron públicamente a una persona responsable mediante pruebas verificables, ni se ha confirmado que alguien haya provocado la muerte.
La familia también mencionó la creencia de que Anayerli habría sido víctima de una supuesta venta espiritual en Haití, una afirmación que no cuenta con respaldo de las autoridades.
Madrastra insiste en que Anayerli no estaba muerta
Solana expresó que, a su entender, la joven permanecía en una especie de sueño y no había perdido realmente la vida.
“Ella no está muerta. Ella lo que está es durmiendo. Yo la bendije”.
La mujer explicó que otras personas le habían hablado de supuestas prácticas mediante las cuales alguien podía aparentar estar muerto.
“Eso se le dice dizque cuando agarran y le tiran una brujería, supuestamente, es lo que me han comentado, y la persona aparenta muerto, se detecta muerto, pero dizque su alma no está muerta”.
Posteriormente agregó: “Ellos la cogen para hacer cosas malas. Según lo que me han comentado, porque yo no sé de nada de eso”.
Sus declaraciones reflejan las creencias y sospechas familiares, pero no constituyen evidencia médica ni una confirmación de que se haya producido algún acto sobrenatural.
El detalle de las 12 horas que aumentó las sospechas
Otro elemento que llamó la atención de los parientes fue que, según sus declaraciones, el cuerpo de Anayerli no presentaba rigidez aproximadamente 12 horas después de que fuera declarada muerta.
Esta observación alimentó las dudas de quienes consideraban que la joven todavía podía estar viva.
Sin embargo, la rigidez después de la muerte puede variar dependiendo de distintas condiciones físicas y ambientales. Su ausencia en un momento determinado no demuestra que exista actividad vital.
Hasta ahora, no se ha presentado un informe médico que contradiga la declaración de muerte realizada en el hospital.
Vecinos mencionan el uso de vape y hookah
Mientras la familia insistía en la posibilidad de hechicería, algunos vecinos señalaron que Anayerli consumía cigarrillos electrónicos y hookah, y especularon que esos hábitos pudieron haber influido en su estado de salud.
No obstante, la neumonía es la causa de muerte comunicada por los familiares, y no se ha presentado documentación que permita establecer si el consumo de esos productos estuvo relacionado con su enfermedad.
Por su parte, Martha Méndez, vecina de la joven, contó que había realizado oraciones durante el velatorio.
“Yo le recé el Padre Nuestro, como el Rosario, como se le reza, y le eché agua bendita. La bendije para que Dios la, la coja en su santo gloria allá arriba”.
Aunque Méndez manifestó creer en la hechicería, reconoció que desconocía las circunstancias reales de la muerte de Anayerli.
Qué se sabe sobre las acusaciones de la familia
El reportaje difundido el 5 de noviembre de 2026 recoge los testimonios de familiares y residentes, pero no presenta pruebas de que la joven fuera víctima de hechicería, de una supuesta venta en Haití o de una acción motivada por celos.
Tampoco existe confirmación médica de que Anayerli moviera los dedos en el cementerio. Ese detalle procede de un relato indirecto ofrecido por un vecino que reconoció no haberlo presenciado.
La información conocida tampoco identifica a personas formalmente investigadas o acusadas por estos señalamientos.
El último hecho documentado es que los familiares se opusieron al entierro y llevaron el cuerpo nuevamente a Gurabo, donde continuaron expresando sus dudas sobre la muerte de la joven.
