Diario al Día| Boca Chica, República Dominicana — Dos jóvenes resultaron heridos el 15 de junio en el sector La Caleta, Boca Chica, durante una protesta comunitaria por apagones.
Kilvianni López, de 23 años, y Jordani Montero, de 18, se encontraban en el balcón de su vivienda cuando miembros de la Armada de República Dominicana dispararon hacia ellos sin previo aviso.
Según el testimonio de los afectados, no participaban directamente en la manifestación, sino que observaban desde el segundo nivel de su casa cuando recibieron impactos de perdigones.
López relató que intentaron resguardarse cerrando la puerta, pero los disparos continuaron mientras los agentes también lanzaban bombas lacrimógenas en la zona.
Las heridas de Kilvianni López requirieron atención hospitalaria inmediata. La joven explicó que sufrió complicaciones pulmonares y un coágulo cerca del corazón, por lo que fue necesario colocarle un tubo en el pecho para estabilizar su condición.
Por su parte, Jordani Montero presentó múltiples lesiones en el rostro que afectan su capacidad para hablar con claridad y perdió la visión en uno de sus ojos, situación que podría ser permanente y que requiere alimentación especial para su recuperación.
Un reportaje audiovisual de Telenoticias recogió el testimonio directo de ambos jóvenes y mostró imágenes de cámaras de vigilancia donde se observa a los agentes acercándose y disparando hacia el balcón sin advertencia previa.
La madre de Jordani Montero calificó el hecho como un posible abuso de poder y anunció que presentará una querella formal.
Identificó públicamente a tres marineros como responsables del incidente, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por la Armada de República Dominicana.
Ambas familias solicitan una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Además, exigen que los agentes involucrados respondan ante la justicia por el incidente ocurrido en su comunidad.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso.
Los afectados y sus familiares esperan una intervención formal que garantice justicia y seguridad para los residentes del sector La Caleta y el municipio de Boca Chica.
El caso ha generado preocupación en la comunidad local, que reclama mayor control y respeto en el manejo de manifestaciones y situaciones de protesta. La investigación en curso buscará establecer con precisión las circunstancias y los responsables del incidente.
Las familias afectadas continúan en contacto con representantes legales y organizaciones de derechos humanos para asegurar que el proceso judicial avance de manera transparente y efectiva.
Se espera que en los próximos días se realicen audiencias y se presenten informes oficiales que permitan conocer detalles adicionales sobre la actuación de los agentes y las medidas que adoptarán las autoridades correspondientes.
