Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Correr desesperadamente hacia una salida durante un terremoto puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones. La recomendación principal es agacharse, proteger la cabeza y el cuello y sujetarse mientras dura el movimiento.
La ingeniera sísmica Claudia Germoso, directora de la red sísmica del INTEC, explicó que la preparación debe comenzar mucho antes de que la tierra empiece a temblar.
Esto implica conocer las zonas más seguras de la vivienda o el trabajo, preparar un plan familiar y saber qué lugares deben evitarse durante una emergencia.
Qué hacer mientras está temblando
La orientación de seguridad presentada en un reportaje de El Informe con Alicia Ortega señala que intentar abandonar rápidamente una edificación mientras ocurre el movimiento puede exponer a la persona a objetos que caen, cristales y otros peligros.
Por eso, una de las medidas principales consiste en bajar al suelo, proteger especialmente la cabeza y el cuello y mantenerse sujeto hasta que pase el movimiento.
Germoso recomienda que las familias identifiquen con anticipación cuáles son los lugares apropiados para resguardarse dentro de sus viviendas.
También aconseja evaluar las condiciones de la edificación. Si existen dudas sobre su resistencia, la revisión debe realizarla un profesional capacitado.
Ventanas, lámparas y otros lugares que deben evitarse
Durante un terremoto se recomienda mantenerse alejado de ventanas, estanterías y objetos pesados ubicados en lugares altos.
También representan un riesgo elementos como lámparas, abanicos de techo y unidades de aire acondicionado que podrían desprenderse.
La especialista igualmente advirtió sobre los paneles de vidrio en oficinas, debido a que pueden romperse durante un movimiento fuerte.
Otro consejo que durante años fue muy conocido es colocarse debajo del marco de una puerta. Sin embargo, esa recomendación no se considera necesariamente más segura en las edificaciones modernas.
No corra hacia las escaleras ni utilice el ascensor
Uno de los errores que deben evitarse es intentar bajar apresuradamente por las escaleras mientras la tierra todavía está temblando.
La recomendación es permanecer protegido durante el movimiento y comenzar la evacuación posteriormente, siempre que las condiciones permitan hacerlo de manera segura.
Los ascensores tampoco deben utilizarse para evacuar después de un terremoto. Cada edificio debería contar con protocolos que indiquen las rutas que deben seguir trabajadores y residentes.
En los edificios altos, además, Germoso aconseja no salir hacia los balcones durante el movimiento.
Estos espacios pueden presentar riesgos estructurales y frecuentemente están rodeados de grandes ventanales que podrían romperse.
La familia debe tener un plan antes de una emergencia
Prepararse no significa solamente saber dónde colocarse cuando comienza un terremoto.
Cada hogar debería establecer un plan familiar de emergencia que indique las zonas de protección, lugares que deben evitarse, rutas para evacuar y un punto de encuentro.
Ese último detalle puede resultar especialmente útil cuando los integrantes de una familia se encuentran separados y las comunicaciones telefónicas presentan problemas.
El plan también debería practicarse con anticipación para que adultos y niños conozcan qué hacer sin tener que tomar todas las decisiones en medio de la emergencia.
Qué debe tener un kit de emergencia
La especialista recomienda disponer de un kit de emergencia en un lugar accesible.
Entre los artículos mencionados están agua, alimentos no perecederos, botiquín, linterna, pito y documentos importantes.
Sin embargo, existe una advertencia fundamental: nadie debe ponerse en peligro intentando buscar el kit mientras está ocurriendo el terremoto.
La prioridad durante esos segundos debe ser protegerse. Si el equipo está inmediatamente disponible, puede tomarse, pero no se recomienda recorrer la vivienda para buscarlo.
También puede resultar conveniente disponer de suministros básicos en otros lugares donde una persona pase gran parte del día, como su centro de trabajo.
Qué hacer si el terremoto lo sorprende conduciendo
Si una persona está manejando cuando comienza un terremoto, Germoso recomienda reducir la velocidad, activar las luces intermitentes y buscar un lugar seguro para detenerse.
Hay que evitar quedarse debajo o demasiado cerca de puentes, edificios que puedan presentar peligro, postes y tendidos eléctricos.
El conductor debe observar cuidadosamente su entorno y evitar cualquier estructura u objeto que pueda caer sobre el vehículo.
Qué hacer si está en la calle
Estar fuera de una edificación tampoco elimina todos los riesgos.
La persona debe procurar mantenerse en un espacio abierto y alejarse de edificios altos, muros, portones, postes eléctricos, árboles y otras estructuras que pudieran desprenderse o caer.
Esta precaución debe continuar incluso después de terminar el movimiento principal.
Cuidado con las réplicas después del terremoto
Después de un sismo pueden producirse réplicas, por lo que no se recomienda permanecer junto a una estructura que haya resultado afectada.
Una edificación que permaneció en pie durante el primer movimiento podría haber sufrido daños que aumenten su vulnerabilidad ante movimientos posteriores.
Por esa razón, tampoco se debe regresar apresuradamente a una vivienda o edificio que presente señales de daños importantes.
La evaluación de las condiciones de la estructura puede convertirse en una de las decisiones más importantes después de la emergencia.
República Dominicana está en una zona sísmicamente activa
Estas recomendaciones tienen especial importancia para República Dominicana por su ubicación geográfica.
El país se encuentra en una región de importante actividad sísmica, vinculada a su posición cerca del límite de la placa del Caribe y a diferentes sistemas de fallas.
Entre las estructuras geológicas conocidas en la región figuran las fallas Septentrional, Enriquillo-Plantain Garden y Camú, además de otras zonas capaces de generar actividad sísmica.
La historia dominicana también registra terremotos importantes.
En 1562, un fuerte movimiento afectó gravemente las antiguas ciudades de Santiago y La Vega.
Otro episodio histórico ocurrió en 1946, cuando un poderoso terremoto frente a la costa produjo un tsunami que afectó especialmente la zona de Nagua, en María Trinidad Sánchez.
La principal enseñanza para las familias es prepararse antes de que ocurra una emergencia: conocer dónde protegerse, disponer de suministros básicos y establecer cómo reunirse y evacuar después.
Cuando comienza el movimiento, la prioridad es clara: agacharse, protegerse y sujetarse, evitando correr hacia salidas, escaleras o ascensores hasta que las condiciones permitan evacuar de forma segura.
